Revista: SHARE INTERNACIONAL
Ejemplar: Noviembre 2006
Título: Cartas de Lectores sobre Experiencias de Maitreya y los Maestros

CARTAS AL EDITOR

Cuando se escriba a la sección de cartas de Share International, por favor indicar si desea que su nombre sea omitido. En ausencia de indicaciones los editores asumirán que el nombre puede publicarse. A menos que se pida lo contrario, algunas de estas cartas podrían ser reproducidas en nuestra página web. Allí sólo se utilizarán iniciales, ciudad y país.
Debido al espacio disponible, en esta sección sólo se publicará una selección de todas las cartas que se publican en la versión inglesa de la revista.
Debido al creciente número de cartas recibidas, podrían pasar meses hasta que una carta fuera publicada. Por favor abstenerse de enviar una misma carta más de una vez, puesto que puede causar retrasos y confusión.

Durante muchos años, algunos de los Maestros, en especial Maitreya y el Maestro Jesús, se han aparecido en las conferencias y Meditaciones de Transmisión de Benjamin Creme. Ellos también se aparecen, con diferentes disfraces, a un gran número de personas en todo el mundo. Algunas personas envían sus experiencias a la revista Share International. Si las experiencias son autentificadas por el Maestro de Benjamin Creme, las cartas son publicadas.
Estas experiencias son dadas para inspirar, guiar o enseñar, a menudo para curar e inspirar. Muy a menudo, también, llaman la atención, o comentan, de una forma divertida, alguna intolerancia fija, por ejemplo, fumar o beber. Muchas veces los Maestros actúan como "ángeles" salvadores en accidentes, durante tiempos de guerra, terremotos y otras catástrofes.
Ellos utilizan un 'familiar', una forma mental, que parece totalmente real, y a través de la cual los pensamientos del Maestro pueden expresarse: Ellos aparecen como un hombre, una mujer, un niño, a voluntad. Ocasionalmente Ellos utilizan el 'patrón' de una persona real, pero en la mayoría de las veces el 'familiar' es una creación completamente nueva. Las siguientes cartas son ejemplos de este tipo de comunicación de los Maestros.


Escape ajustado

Estimado Editor,

Cuando iba conduciendo al trabajo el 15 de septiembre del 2006, tuve lo que pareció un escape milagroso de una colisión inevitable. Estaba esperando en un cruce de calles para que cambiaran los semáforos. Pude intuir que la luz se puso verde para el tráfico en dirección contraria, ya que comenzó a acercarse, acelerando hacia mí por una leve pendiente. El vehículo a la cabeza era un camión. Estando familiarizado con la secuencia de ese semáforo, sabía que pasaría un rato hasta que se pondría verde para mí. No estaba prestando mucha atención al tráfico en dirección contraria, porque estaba concentrado mirando las luces para poder arrancar rápidamente cuando las luces cambiaran.

De pronto vi, a no más de 30 metros de distancia, un coche que aceleraba hacia mí en mi carril. Evidentemente había surgido de detrás del camión que se acercaba (para entonces bastante cerca de mí y acelerando) y obviamente intentaba adelantarlo en lo que parecía una maniobra imposible. En una reacción automática giré el volante hacia la derecha, pero dado que estaba parado no tuvo ningún efecto. Observé impotente mientras el coche aceleraba en mi dirección y, no tengo idea cómo, justo pudo meterse entre la apertura que se cerraba rápidamente entre el camión y yo. Parecía no haber suficiente espacio, y sencillamente no pude comprender cómo no hubo una colisión. Después, reflexionando, recuerdo haber tenido la extraña sensación de que ambos coches habían de alguna manera "pasado a través" entre ellos. Todo el incidente no pareció durar más que un segundo.

J.C., Amsterdam, Holanda.

(El Maestro de Benjamin Creme confirma que Él mismo encogió a ambos coches varios centímetros para evitar la colisión.)


¡Intervención divina!

Estimado Editor,

El 29 de junio del 2006 estaba viendo un programa titulado Reporteros en la Guerra en el canal televisivo Discovery Times, con numerosos periodistas del todo el mundo relatando sus experiencias personales cubriendo guerras en los últimos 40 años o así.

Hacia el final del programa el periodista Jon Steele fue entrevistado sobre sus experiencias durante su cobertura del genocidio hutu/tutsi en Ruanda. Steel dijo que él y su cámara deseaban cubrir directamente la crisis desde una aldea que estaba sufriendo en ese momento el genocidio, pero decidieron que dado que sería extremadamente peligroso, llevarían un camión lleno de alimento a la aldea en un intento de apaciguar a los aldeanos.

Cuando los hombres entraron en la aldea, aproximadamente 1.500 aldeanos les rodearon. Las personas comenzaron a sacar palos y machetes y a imitar que cortaban las cabezas de los visitantes haciendo movimientos de corte con sus manos alrededor de sus cuellos. La multitud se convirtió en una turba y Steele afirmó que él y su cámara supieron lo que sucedería después.

Justo entonces, un hombre emergió de la muchedumbre, con traje, llevando un maletín y un paraguas. Se acercó a la ventanilla del camión, se identificó como un profesor, y preguntó: "¿Sois de Moscú?" Justo por casualidad otro periodista en un camión lleno de comida estaba detrás del camión de Steele, y este periodista realmente acababa de llegar de Moscú.

El profesor entonces se dirigió a la multitud diciendo: "Estas personas no son vuestros enemigos. Si les matáis, no habrá más comida". Él volvió a mirar a Steele y a su cámara y dijo: "Continuad conduciendo despacio. Marchaos ahora".

Más tarde, de noche, mientras relataban los acontecimientos del día, el cámara preguntó: "¿Crees en los ángeles?" ¿Era el 'hombre del traje', que intervino, Maitreya?

K. P., Atlanta, Georgia, EEUU.

(El Maestro de Benjamin Creme confirma que el 'ángel' era Maitreya.)


Por las buenas o por las malas

Estimado Editor,

Mi amigo restauró una antigua casa en las montañas para crear un pequeño centro de meditación. La casa había sido construida con piedras por sus bisabuelos que permanecían allí con el ganado, haciendo queso cada verano. Estuve allí unos 10 días disfrutando del magnífico paisaje, la vida sencilla (sólo con agua de lluvia y llevando la comida a hombros) y la estrecha relación con la naturaleza.

Un día mi amigo bajó al valle para traer comida. Mi mente urbana pensó que la puerta debía permanecer cerrada con llave mientras estaba sola en la casa, así que quité la larga llave de hierro de la cerradura exterior y cerré la puerta desde dentro. Cuando la lluvia paró salí fuera. La puerta se cerró detrás de mí. En un instante comprendí el terrible error que había cometido: la puerta no tenía un gancho por fuera, así que no podía volver a entrar. Sólo podía esperar a mi amigo con la esperanza de que el pudiera ser de ayuda.

Al pasar el tiempo, estaba cada vez más contrariada y helada. Él regresó hacia el atardecer, cansado y hambriento. Tampoco pudo hacer nada. Fue un milagro que encontrara un trozo de alambre que fijó a un palo, haciendo un gancho al final. Pasó el brazo a través de la verja de hierro, rompiendo el cristal más cercano a la puerta para poder introducir el palo y poder recoger la llave con él. La puerta estaba más bien lejos y el movimiento del palo no podía verse. ¡Qué intento desesperado!

En el silencio de mi alma pedí a Maitreya y a los Maestros ayuda. Al instante siguiente (en el primer intento) oímos un sonido anunciando que la llave había sido atrapada por el gancho. Mi amigo sin respirar guió el palo por la verja hasta fuera. "¡Es casi un milagro1" exclamó mirando fijamente a la llave en su mano. "Es un milagro", añadí, emocionada e inundada de gratitud. Internamente agradecí la ayuda, apenas creyendo aún que habíamos sido salvados y también la hermosa y antigua puerta de madera.

¿Nos ayudaron los Maestros, o fuimos increíblemente afortunados?

J. J., Liubliana, Eslovenia.

(El Maestro de Benjamin Creme confirma que el Maestro Jesús realizó el milagro.)


Amigos necesitados

Estimado Editor,

El 15 de diciembre de 1998 me sentía un poco baja de moral dado que iba un poco justa de dinero y mi situación laboral no era segura.

Iba conduciendo hacia una tienda cuando me fijé en un coche delante mío que parecía algo extraño. Era verde oscuro y no llevaba ninguna insignia (marca y modelo) y tampoco matrícula en el marco. Pero cuando me detuve detrás suyo en un semáforo, miré al marco vacío de la matrícula y en letras amarillas brillantes se podía leer lo siguiente: 'SIEMPRE ESTAMOS CONTIGO'. Tuve que leerlo dos veces porque parecía dirigido a mí personalmente. La luz del semáforo cambió y el coche tomó la autopista. Había dos personas en el coche que parecían siluetas o sombras. No pude quedarme con los detalles pero inmediatamente pensé que eran Maitreya y el Maestro Jesús. Tuve la impresión de que el color verde del coche era simbólico de dinero y que me estaban diciendo que no me preocupara porque siempre estaban conmigo incluso si yo no podía verles.

Siempre que estuve en aprietos antes, siempre algo surgía al último momento. Hubo veces que a menudo parecía un milagro que pudiese tirar adelante. Siempre pareció como si alguien me ayudase si seguía las directrices que me daban. Pienso que simplemente me recordaron de este hecho. ¿Eran Maitreya y el Maestro Jesús?

A. S., San Rafael, California, EEUU.

(El Maestro de Benjamin Creme confirma que las dos personas en el coche eran, en realidad, Maitreya y el Maestro Jesús.)


Burla agradable

Estimado Editor,

Hace unos meses, pedía, a través de la foto de la 'mano' de Maitreya, ayuda para una amiga. La ayuda llegó aproximadamente una semana después. Comencé a preguntarme entonces si alguna vez yo había tenido una experiencia de Maitreya o del Maestro Jesús, y justo unos pocos días después me ocurrió algo bastante peculiar.

Estaba de pie en una estación de tranvía, cuando un hombre, bastante alto, con una gran y poderosa presencia, apareció y se paró en la estación. Él y la mujer que le acompañaba parecían de Surinam. (Temo que no le presté mucha atención a la mujer.)

El hombre tenía ojos centellantes muy intensos verde-castaños. Parecía como si estuviese mirando a través mío. Iba vestido de una forma extraordinaria, con un traje logrado algo gastado (gris oscuro con rayas finas), zapatos tipo mafioso, y unos pocos enormes anillos macizos en sus dedos, muchas pulseras y brazaletes en sus muñecas, y su pelo oscuro alisado hacia atrás.

Primero me puso una divertida cara de sorpresa exagerada, como diciendo '¿qué, aún estás al teléfono?' Luego comenzó a hacerme muecas y a sonreír, aún manteniendo su intensa mirada.

Yo hablaba por teléfono con mi novio, y justo antes había estado en la casa de esa misma amiga por la cual había pedido ayuda. Habíamos tenido una discusión sobre mi novio que siempre me llamaba cuando estaba en su casa, algo que a ella siempre le molestaba. A menudo ambos me llamaban al mismo tiempo.

Así que había habido muchas llamada telefónicas, y mientras estaba allí de pie hablando por teléfono, el hombre sacó su teléfono de su chaqueta y comenzó a imitarme de forma burlona.

Mientras hablaba con mi novio llegó otra llamada así que puse a mi novio en espera. Entonces el hombre sacó otro teléfono y comenzó a mofarse más de mí, con un teléfono en cada oreja, aún fijando en mí su penetrante mirada. Su burla me hizo reír, y su intensa mirada me hizo sentir lista para romper en lágrimas o reír lo más fuerte que nunca haya hecho. Me sentía clavada al suelo mientras todas las emociones posibles fluían a través de mí. Probablemente simplemente le sonreí. Después de un rato la mujer dijo, o gesticuló, algo como: "Oh deja de burlarte de la pobre chica".

Para cuando llegó el autobús comencé a preguntarme si el hombre podría ser Maitreya (y la mujer el Maestro Jesús), así que para ver lo que harían decidí no subirme al siguiente autobús. Esperé. Ellos esperaron. Los tres dejamos que se fuera el autobús. Cuando llegó el siguiente autobús, subí y así también lo hicieron ellos.

Yo aún estaba al teléfono, lo había estado todo el tiempo, aún hablando con mi novio. Cuando llegó el momento de bajarme, el hombre y la mujer permanecieron en el autobús. Miré para ver si él me saludaría con la mano o haría alguna otra cosa, pero no lo hizo.

¿Era el hombre probablemente uno de los Maestros, o tan solo se trato de una bonita experiencia?

S.C., Amsterdam, Holanda.

(El Maestro de Benjamin Creme confirma que el hombre era Maitreya. La 'mujer' era el Maestro Jesús.)




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