Revista: SHARE INTERNACIONAL
Ejemplar: Mayo 2006
Título: Cartas de Lectores sobre Experiencias de Maitreya y los Maestros

CARTAS AL EDITOR

Cuando se escriba a la sección de cartas de Share International, por favor indicar si desea que su nombre sea omitido. En ausencia de indicaciones los editores asumirán que el nombre puede publicarse. A menos que se pida lo contrario, algunas de estas cartas podrían ser reproducidas en nuestra página web. Allí sólo se utilizarán iniciales, ciudad y país.
Debido al espacio disponible, en esta sección sólo se publicará una selección de todas las cartas que se publican en la versión inglesa de la revista.
Debido al creciente número de cartas recibidas, podrían pasar meses hasta que una carta fuera publicada. Por favor abstenerse de enviar una misma carta más de una vez, puesto que puede causar retrasos y confusión.

Durante muchos años, algunos de los Maestros, en especial Maitreya y el Maestro Jesús, se han aparecido en las conferencias y Meditaciones de Transmisión de Benjamin Creme. Ellos también se aparecen, con diferentes disfraces, a un gran número de personas en todo el mundo. Algunas personas envían sus experiencias a la revista Share International. Si las experiencias son autentificadas por el Maestro de Benjamin Creme, las cartas son publicadas.
Estas experiencias son dadas para inspirar, guiar o enseñar, a menudo para curar e inspirar. Muy a menudo, también, llaman la atención, o comentan, de una forma divertida, alguna intolerancia fija, por ejemplo, fumar o beber. Muchas veces los Maestros actúan como “ángeles” salvadores en accidentes, durante tiempos de guerra, terremotos y otras catástrofes.
Ellos utilizan un ‘familiar’, una forma mental, que parece totalmente real, y a través de la cual los pensamientos del Maestro pueden expresarse: Ellos aparecen como un hombre, una mujer, un niño, a voluntad. Ocasionalmente Ellos utilizan el ‘patrón’ de una persona real, pero en la mayoría de las veces el ‘familiar’ es una creación completamente nueva. Las siguientes cartas son ejemplos de este tipo de comunicación de los Maestros.


Un mensaje – sencillo y auténtico

Estimado Editor,

En la manifestación por la paz de Londres el sábado 18 de marzo del 2006, llevábamos pancartas sobre compartir, paz y justicia. El sol apareció, y personas de todas las edades, llevando una miríada de pancartas, marcharon juntas, profiriendo conjunta y alegremente eslóganes.

Un hombre alto y delgado, de unos 70 años, con ropa de excursionista, caminó a nuestro lado durante un rato, sonriendo e intencionadamente observando nuestras pancartas con gran interés. Él se colocó a mi lado y me preguntó sobre la mía, que decía: ‘Sólo el compartir y la justicia traerán la paz’. Le gustaba el mensaje, diciendo que era sencillo pero no obstante incluía todo. Había muchos grupos allí, dijo, con muchos mensajes, pero no obstante éste era poderoso y auténtico y fácil de comprender. Él recordó haber leído un artículo inspirador recientemente de Bruce Kent sobre compartir los recursos del mundo.

Él preguntó sobre compartir y le expliqué que era la única manera en la que podríamos lograr una justicia real, que era la clave para resolver los problemas del mundo. Luego hablé sobre la revista Share International y de Maitreya. Él estaba intrigado y curioso, preguntando: “¿Por qué necesitamos un instructor? Seguramente incumbe de todas las personas, como aquí, cambiar las cosa” Yo estuve de acuerdo, añadiendo que el poder del pueblo es crucial, que necesitábamos unir esfuerzos y exigir la paz, que es un movimiento que está creciendo y ganando fuerza. Él escucho sin interrumpir mientras explicaba sobre Maitreya y los Maestros, de cómo Maitreya sería el portavoz de las masas de las personas sin voz, que los Maestros son benignos y sabios y que la humanidad y los Maestros trabajarían juntos, cooperando. Yo esperaba que refutara esto con sus propias creencias, pero él continuó asintiendo y escuchando.

Le hablé de Benjamin Creme y le di una tarjeta con las fechas de sus conferencias. Agradeciéndome, fue caminando hasta su acompañante, una mujer baja, de apariencia amable, con ropa de excursionista y gorro de lana, le mostró la tarjeta y sonrieron y asintieron entre sí. Saludando con las manos, se despidieron y se perdieron entre la multitud.

¿Podría por favor decir si el hombre era Maitreya, y quién era su acompañante?

G. F., Londres, Reino Unido.

(El Maestro de Benjamin Creme confirma que el hombre era Maitreya y su acompañante era el Maestro Jesús.)


Dar y recibir

Estimado Editor,

Un martes de marzo del 2006 una miembro del grupo me relató una experiencia que había tenido a finales de la década de 1970 en Londres. Por un impulso dio un billete de 10£ (mucho dinero en esa época y algo que ella no podía permitirse) para una buena causa. Dos minutos más tarde, mientras iba de camino al trabajo, frente a ella yacía un billete de 10£ – estaba doblado y la mitad superior ondeaba y parecía hacerle señales, aunque no era un día ventoso.

El martes por la noche después de oír esta historia, alguien que recaudaba fondos para una institución benéfica hospitalaria llamó a mi puerta y le di 20€ porque era lo que tenía en mi billetera y no podía despacharle sin darle nada de dinero. El hombre estaba sorprendido e incluso me preguntó: “¿Está seguro que desea darme tanto dinero?”

El miércoles por la mañana fui a la casilla de correos de la oficina postal local a recoger las cartas para Share International y cuando salía nuevamente allí en el suelo, justo al lado de mi bicicleta, había un billete de 20€, haciéndome señales de la misma forma descrita anteriormente, para que no se me pudiera pasar por alto.

¿Se trató de un regalo generoso de un Maestro? ¿Fue el primer incidente también un regalo de un Maestro?

J. K., Amsterdam, Holanda.

(El Maestro de Benjamin Creme confirma que en ambos incidentes Maitreya manifestó el dinero.)


Instructor inspirador

Estimado Editor,

Nicol, una estudiante de 17 años y miembro de un grupo de Meditación de Transmisión en Nachod, República Checa, relata la siguiente historia, que tuvo lugar el 28 de marzo del 2006: Era mediodía y estaba teniendo lugar la clase de inglés. De repente alguien llamó a la puerta de la clase y un hombre muy alto entró. Medía al menos 2 metros y casi no podía entrar por su estatura, lo que atrajo la atención de todos. La impresión que suscitaba era de pureza sorprendente: magníficos ojos azules brillantes y su tez era marrón nuez, como si estuviera bronceada. Su edad era de entre 45 y 50 años. Comenzó a hablar en inglés, presentándose, diciendo que su nombre era Johnny y que ahora vivía en California.

Nicol pensó que el hombre era muy apuesto. El visitante no dijo nada más y se sentó en un pupitre al fondo de la clase. Todos los estudiantes, incluyendo al profesor, se quedaron como si estuviesen petrificados. No esperaban que nadie viniese a la clase. Fue una sorpresa porque aunque el profesor a menudo invitaba a personas, de lengua inglesa nativa, éste no era el caso y el hombre no había sido presentado a nadie. Él se sentó discretamente, sin interferir en la lección. Los alumnos terminaron su trabajo y luego debían leer en voz alta el texto de una revista inglesa. Finalmente el profesor pidió al hombre que leyera el último artículo. El extraño se desplazó al frente y comenzó a leer.

Cuando comenzó a leer, los ojos de Nicol se llenaron de lágrimas. Ella sintió tanto amor por el extraño, como si él fuese su padre. Todos los presentes se quedaron en silencio, incluso los estudiantes alborotadores cambiaron de repente. Nicol estaba extremadamente conmovida y no podía reprimir las lágrimas. Sentía un inmenso amor que fluía desde el hombre y no podía comprenderlo.

Luego los alumnos comenzaron a formular preguntas y el extraño respondía. Ellos supieron que él trabajo anteriormente como albañil, luego fue un profesor y que ahora hacía masajes. De pronto sonó el timbre y los estudiantes comenzaron a abandonar el aula.

Cuando Nicol pasó a su lado, él se agachó hacia ella y secó las lágrimas de su mejilla, y dijo en inglés: “Adiós”. Nicol fue incapaz de expresar sus sentimientos y la energía presente allí aquel día. Ella es una joven muy inteligente y no tiene tendencia a la histeria pero perdió la concentración en el colegio durante el resto del día. Cuando regresó a su casa le relató a su madre el incidente y ambas comenzaron a ‘recibir luz’ mientras Nicol hablaba de ello, y comenzaron a preguntarse si el extraño no había sido Maitreya mismo. ¿Quién era el hombre que visitó el aula?

L. y J. K., Trinec, República Checa.

(El Maestro de Benjamin Creme confirma que el hombre era Maitreya.)


Un nuevo ciclo comienza

Estimado Editor,

Un extraño incidente le sucedió a una ex novia mía. Viviendo en Amsterdam, ella depende mucho de su bicicleta para ir al colegio, trabajar y visitar amigos. Hace un tiempo su bicicleta se estropeó. Le preocupaba mucho por diversas razones. Un día justo fuera de nuestro colegio un hombre se le acercó y le preguntó si necesitaba ayuda con su bicicleta. Él dijo que a menudo ayudaba a personas con sus bicicletas, y procedió a desmontarla pieza por pieza de forma tan meticulosa que ella se preocupó en el caso que él no supiera volver a montarla de nuevo (!) Le hizo una puesta a punto completa. Después de ello él siguió su camino como si fuese la cosa más normal del mundo. La bicicleta funcionaba perfectamente. ¿Era el amable reparador de bicicletas un Maestro?

S.C., Amsterdam, Holanda.

(El Maestro de Benjamin Creme confirma que el hombre que reparó la bicicleta era Maitreya.)


Servicio de urgencia

Estimado Editor,

El viernes 25 de noviembre del 2005, mi hija Amber fue admitida en el hospital para una operación de urgencia. Durante la operación de su apéndice, que ya había estallado, el cirujano puncionó una de las principales arterias y era incapaz de detener la hemorragia. Cuando había perdido la mitad de su sangre, la arteria se cerró repentinamente. ¿Vino al rescate Maitreya o uno de los Maestros?

A. M., Velserbrock, Holanda.

(El Maestro de Benjamin Creme confirma que fue Maitreya quien intervino en la operación de Amber.)


Blues de supermercado

Estimado Editor,

En octubre de 1998 una anciana entró en el supermercado donde yo trabajaba. Yo estaba sentada en el mostrador cuando la vi caminar entre las estanterías, comparando nuestros precios con unos de un ticket que tenía de otro supermercado. Ella pidió a dos o tres de mis compañeros que le ayudaran a comprobar el ticket porque pensaba que había pagado demasiado allí. Ella se acercó a mí, también. Quería ayudarla pero no puede arreglármelas a través de esos números en el ticket, aún cuando lo hago a diario. Fue extraño, realmente. Todo lo que pude hacer es aconsejarle que fuese más precavida la próxima vez. Entonces ella me agradeció y se marchó.

Durante nuestra conversación tuve la sensación de que ella estaba mirando a través mío y leyendo mi mente. Pienso que no se trataba de una persona normal y corriente. ¿Podría por favor decirme quién era?

D. K., Liubliana, Eslovenia.

(El Maestro de Benjamin Creme confirma que la ‘mujer’ era el Maestro Jesús.)


Milagro de la estatua del Buddha

Estimado Editor,

Tenemos una espléndida estatua de bronce del Buddha Dorado de 0,5 metros de altura, y al menos desde julio del 2005, una clara estructura parecida al cuarzo de un aproximadamente 1 cm de grosor, que deja una marca de oxidación se ha ido formando en el pedestal en forma de loto.

Lo que parece incluso más extraño es que esta formación parecida al cuarzo produce, cada día, gotas de un líquido acuoso transparente que desciendo por la superficie de bronce de la base dejando una marca verde de óxido, de 1 cm de ancho.

Tengo que mencionar aquí que esta estatua estuvo con nosotros en nuestro coche, entre las tres estatuas de Buddha, durante nuestra experiencia del 8 de marzo del 2005 (ver carta en el ejemplar de SI de mayo 2005) cuando fuimos salvados por Maitreya.

¿Es esto algo especial y cuál es el origen de esta manifestación?

B. y J. S., Troy, Nueva York, EEUU.

(El Maestro de Benjamin Creme confirma que se trata de una señal, manifestada por Maitreya.)




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