Revista: SHARE INTERNACIONAL
Ejemplar: Junio 2005
Título: La herencia del hombre
Autor: por el Maestro —, a través de Benjamin Creme


Artículo por el Maestro —, un miembro antiguo de la Jerarquía de los Maestros de Sabiduría.
Su nombre, bien conocido en círculos esotéricos, no ha sido aún revelado por diversas razones.
Benjamin Creme está en constante contacto telepático con el Maestro que le dicta Sus artículos


La herencia del hombre

Por el Maestro —, a través de Benjamin Creme

Cuando el polvo se haya depositado en la actual situación mundial una imagen muy interesante se presentará al espectador perceptivo. Será una imagen que, en muchos sentidos, discurre contraria a la comprensión general y aprensiones de muchas personas ahora. Es cierto que existen muchas tensiones y divisiones peligrosas que necesitan comprensión y cuidado para solucionar; también existen muchos problemas que desafían la sabiduría de los hombres para ser resueltos, y que necesitan un enfoque completamente nuevo, hasta ahora inexistente. Igualmente, sin embargo, existen muchas señales de progreso y nueva realización por parte de los hombres, muchos ejemplos de una nueva sabiduría nueva y madura para abordar las dificultades e incertidumbres que les rodean. El panorama de la vida no es plano y unidimensional sino un escenario cambiante de sucesos estratificados, moviéndose simultáneamente y en muchas direcciones.

Así, es necesario observar las tendencias principales, y generales, para comprender los verdaderos acontecimientos del momento. Cuando uno puede hacerlo una imagen diferente emerge de la actual escena mundial y su probable resultado.

Progreso

Lejos de satisfacer los temores de tantas personas, actualmente el futuro, Nosotros creemos, ofrece a los hombres la mayor posibilidad de progreso y crecimiento de conciencia que, como una raza, han disfrutado jamás. Nunca una oportunidad venidera como esta se había presentado a los hombres. Nunca había habido tantas personas preparadas para responder a ese momento feliz. Nunca Nosotros, vuestros Hermanos Mayores, habíamos estado tan seguros del resultado, y tan firmes en Nuestra resolución para trabajar con los hombres y ayudarles en todas las formas en que podamos.

Nosotros enfocamos Nuestra labor, no a la ligera sino con un corazón alegre y una mente ávida, mientras entramos en vuestras vidas para enseñar y atender.

Os invitamos a escuchar aquello que Nosotros tenemos que decir y a trabajar con Nosotros en vuestro nombre. De esta forma, cometeréis menos errores y evitaréis callejones sin salida. Así el trabajo de cambio y reconstrucción será facilitado y asegurado, y así todos los hombres ocuparán sus sitios a Nuestro lado y aprenderán las artes de la paz y del amor.

Estamos entrando en vuestras vidas no sólo para la orientación de los hombres sino también como un paso en Nuestra propia evolución; no obstante, Nuestro principal esfuerzo se invertirá en ayudar a los hombres a superar las dificultades y errores del pasado, y para hacer el mejor uso de las oportunidades presentadas a ellos mientras la nueva era se revela. Nosotros tenemos toda la confianza de que los hombres, a su vez, se mostrarán alumnos aptos e interesados; de que la luz del conocimiento y la sabiduría que Nosotros traemos encontrará resonancia en sus corazones y mentes; de que cuando la Justicia haya traído la bendita Paz, los hombres se despertarán a las antiguas verdades nuevamente y verán que todos los hombres son Uno, ahora y siempre; y, siguiendo esa bandera, transformarán, gustosa y rápidamente, el entramado de la vida en la Tierra en una visión resplandeciente que Nosotros sabemos es la herencia del hombre.




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