Revista: SHARE INTERNACIONAL
Ejemplar: Julio/Agosto 2005
Título: Cartas de Lectores sobre Experiencias de Maitreya y los Maestros

CARTAS AL EDITOR

Cuando se escriba a la sección de cartas de Share International, por favor indicar si desea que su nombre sea omitido. En ausencia de indicaciones los editores asumirán que el nombre puede publicarse. A menos que se pida lo contrario, algunas de estas cartas podrían ser reproducidas en nuestra página web. Allí sólo se utilizarán iniciales, ciudad y país.
Debido al espacio disponible, en esta sección sólo se publicará una selección de todas las cartas que se publican en la versión inglesa de la revista.
Debido al creciente número de cartas recibidas, podrían pasar meses hasta que una carta fuera publicada. Por favor abstenerse de enviar una misma carta más de una vez, puesto que puede causar retrasos y confusión.

Durante muchos años, algunos de los Maestros, en especial Maitreya y el Maestro Jesús, se han aparecido en las conferencias y Meditaciones de Transmisión de Benjamin Creme. Ellos también se aparecen, con diferentes disfraces, a un gran número de personas en todo el mundo. Algunas personas envían sus experiencias a la revista Share International. Si las experiencias son autentificadas por el Maestro de Benjamin Creme, las cartas son publicadas.
Estas experiencias son dadas para inspirar, guiar o enseñar, a menudo para curar e inspirar. Muy a menudo, también, llaman la atención, o comentan, de una forma divertida, alguna intolerancia fija, por ejemplo, fumar o beber. Muchas veces los Maestros actúan como “ángeles” salvadores en accidentes, durante tiempos de guerra, terremotos y otras catástrofes.
Ellos utilizan un ‘familiar’, una forma mental, que parece totalmente real, y a través de la cual los pensamientos del Maestro pueden expresarse: Ellos aparecen como un hombre, una mujer, un niño, a voluntad. Ocasionalmente Ellos utilizan el ‘patrón’ de una persona real, pero en la mayoría de las veces el ‘familiar’ es una creación completamente nueva. Las siguientes cartas son ejemplos de este tipo de comunicación de los Maestros.


Información privilegiada

Estimado Editor,

En la conferencia de Benjamin Creme en Osaka en Mayo de 2005, un hombre corpulento y alto de unos 30 años con cabeza afeitada se acercó a mí en la mesa de libros y dijo: “Somos monjes de la secta Soto de Zen Budismo y nos gustaría hablar con alguien bien versado en este tema. ¿Con quién deberíamos hablar?” “Hay varias personas en el vestíbulo con distintivos que dicen, ‘servicio de información’. Por favor, pregunten a ellas”, contesté. Con él había un adolescentes de unos 17 años, que preguntó con ojos llenos de expectación: “¿Existe realmente Maitreya?” “Sí, él está en un cuerpo físico y vive en Londres”, respondí. “¡Oh, eso es maravilloso! Qué contento estoy”. Él expresó su alegría frotándose la cabeza con una gran sonrisa. Me sentí conmovida cuando percibí que esta información podía dar tal alegría pura a las personas que la escucharan.

Luego el monje regresó y preguntó: “¿Qué libro me recomendaría para leer?” Le detallé los diferentes libros. Él mostró un interés especial en Mensajes de Maitreya el Cristo, así que le dije: “Cuando se leen estos mensajes en voz alta, se invoca la energía de Maitreya. Están escritos de forma muy simple, pero dado que son tan simples a veces las personas pierden la profundidad y complejidad de estas enseñanzas”. (Yo solía ser así.) “¿Esto es como un sutra budista, no es así?” dijo. Yo respondí: “También tenemos una edición en inglés”. Él se rió: “No necesito el inglés”, añadiendo: “No puedo comprar mucho libros hoy”. Mientras él se decidía cuál escoger, vino el joven para mostrarle La Misión de Maitreya, tomo I diciendo: “He comprado esto”. Dado que el monje estaba aún indeciso, le dije: “¿Por qué no se decide después de haber oído la conferencia?” “Esa es una buena idea”, comentó y entró en la sala.

Durante el intermedio volvió y comenzó a leer Mensajes de Maitreya el Cristo de veras y parecía decidido a comprarlo. Sin embargo, dado que también deseaba comprar algunos libros más le mostré el número especial informativo de Share International y el pequeño libro Quién soy Yo (Las Enseñanzas de la Sabiduría Eterna en inglés). Él preguntó: “¿Quién es este Yo?” Me sentí perdida durante un momento. Él preguntó: “¿Es Maitreya?” Yo dije: “No, Yo en tú es el mismo Yo en mí. Y es lo mismo con Maitreya y es también Dios mismo...” Me atasqué allí porque no podía recordar las palabras ‘el Ser’. “Oh, eso es [¿...?] en budismo, ¿no es así?” (No pude entender el término en budismo.) Luego se marchó hacia el cajero.

De pronto vino el joven corriendo con tal entusiasmo y exclamó con esa gran sonrisa: “¡Esto es cierto, ¿no es así?! ¡Esto es cierto!” Yo reí y dije: “¿No es fabuloso si es cierto?” “¡ES cierto! ¡Es absolutamente cierto!” él pronunció. Viéndole y cómo su alegría irradiaba de él me hizo sentir muy feliz. ¿Se trata de dos Maestros?

Kyoko Ishimi, Osaka, Japón.

(El Maestro de Benjamin Creme confirma que el ‘monje alto’ era Maitreya y el ‘joven’ era el Maestro Jesús.)

Maitreya apareciendo en la conferencia de Benjamin Creme en Osaka, Japón


Excursión familiar

Estimado Editor,

El 16 de enero de 2005, tuvimos un stand en la Convención Espiritual en la ciudad de Fukuoka.

Justo después de mediodía, una familia de cuatro –el padre y la madre de treinta y tantos años, un niño de unos tres años y un bebé de siete u ocho meses– vino a nuestro stand. Vestían de forma sencilla. La madre llevaba ropa deportiva con muchas manchas en la parte frontal. Pensé que debía ser una familia de granjeros. El padre, que tenía una gran mancha de nacimiento negra en su mejilla izquierda, dijo que habían recibido una llamada de un amigo invitándoles a venir y habían venido desde la ciudad de Oita, que está bastante alejada del lugar de la convención.

El padre miró alrededor entusiasmado a todos los paneles que se exhibían y se llevó muchos de nuestros folletos. Su mujer le entregó al bebé y se marchó a mirar otros stands. El niño parecía disfrutar mirando las fotos y regresaba una y otra vez, tocándolas y dándoles palmaditas. El padre le dijo al niño: “Cariño, no deberías dar palmaditas al Señor Maitreya”.

Desde las 3 de la tarde tuvimos una Meditación de Transmisión. Mientras explicábamos la meditación, para nuestra sorpresa el niño se metió debajo de la silla de uno de nuestros colaboradores. Le dijimos al padre que un niño menor de 12 años no debería unirse a la meditación. Él dijo: “Ya lo veo”. Cuando estábamos diciendo el mantram, oímos de detrás una voz especialmente fuerte recitándolo. Era el padre, y los niños no estaban por allí.

La madre volvió después de un rato y estaban preparados para volver a casa. Todos nos quedamos sorprendidos de ver cómo llevaba al bebé en su espalda –¡espalda contra espalda con una cuerda atada alrededor del cuello del bebé!

En la conferencia de Tokio el Maestro de Benjamin Creme confirmó que el padre era Maitreya y el niño era el Maestro Jesús. ¿Podríamos preguntar quiénes era la madre y el bebé? (La foto muestra al padre, al niño y al bebé.)

Tazuko Tanaka, Fukuoka, Japón.

(El Maestro de Benjamin Creme confirma que la ‘madre’ era el Maestro de Tokio y el ‘bebé’ era un discípulo del Maestro Jesús.)

Maitreya apareciendo en la Convención Espiritual de Fukuoka, Japón, en enero de 2005 como un padre con dos niños (el Maestro Jesús y un discípulo)


Las siguientes cartas son de la misma persona:

Clases particulares

Estimado Editor,

(1) El 21 de mayo de 2005, estaba trabajando como encargado de planta en la conferencia de Benjamin Creme en Osaka. Uno de los colaboradores me pidió que atendiera a dos hombres que habían venido a la conferencia. Uno de ellos era un hombre alto con la cabeza afeitada y el otro era un joven muy bajito que me estaba mirando con una sonrisa. El hombre alto me preguntó: “¿Cuál es la ideología del conferenciante?” Era una pregunta tan inesperada que sólo pude responder que él no basaba su charla en ninguna ideología específica. Él dijo que se refería a ideología en un sentido más grande. Luego preguntó si la charla del conferenciante tenía alguna relación con Steiner o Krishnamurti. Le expliqué un poco sobre la relación entre Maitreya y Krishnamurti y añadí que el conferenciante no tenía intención de hablar sobre ninguna ideología o enseñanza específica y simplemente quería presentar información. Le pedí que por favor escuchara atentamente la charla. El joven entonces me preguntó con una sonrisa si podía formular una pregunta global. Le contesté: “Por favor escríbela y entrégala. Si hay suficiente tiempo el Sr. Creme la contestaría hoy y si no, el podría contestarla en la revista Share International”. Entonces sonrieron y se marcharon a otro stand y formularon más preguntas a otros miembros. Más tarde, sentí como si hubiera recibido una lección de cómo contar esta historia a otras personas. ¿Eran estos hombres especiales?

(El Maestro de Benjamin Creme confirma que el ‘hombre alto’ era Maitreya y el ‘hombre bajo’ era el Maestro Jesús.)

Maitreya y el Maestro Jesús apareciendo en la conferencia de Benjamin Creme en Osaka, Japón

Línea directa

(2) El 24 de mayo de 2005, en la conferencia de Benjamin Creme en Nagoya, estaba trabajando como asistente de planta. Poco después de que comenzara la conferencia, una joven mujer salió de la sala y me preguntó: “¿Me podría explicar el contenido general de esta charla?” Le contesté que a pesar de la presente situación inestable del mundo, el Sr. Creme decía que el futuro de nuestro mundo sería brillante, y presentaba diversas razones para creerlo así y de cómo nosotros debíamos trabajar hacia ello. También le conté que el conferenciante había presentado este mensaje al mundo durante más de 30 años, no como dogma sino como información para consideración de la audiencia. Nada más escuchar esto, llamó a alguien con su teléfono móvil. Juzgando por su comportamiento, pensé que podía pertenecer a un grupo o ser una editora o una periodista. Luego volvió a entrar. Después de un rato volvió a salir con su teléfono móvil y volvió a entrar y salir frente a mí un par de veces como para impresionarme. ¿Era esta mujer alguien especial?

Susumu Matsuhisa, Gifu, Japón.

(El Maestro de Benjamin Creme confirma que la ‘mujer’ era el Maestro Jesús.)


Dos cartas de la misma persona:

Verdad interior

Estimado Editor,

(1) A finales de los años 1960, tuve lo que fue para mí, normalmente algo depresivo, la mañana más edificante en el trabajo. No exactamente eufórica, sino extremadamente intensa y clara, como si estuviera realmente vivo. Un niño pequeño, quizás el hijo del jefe, que me era desconocido, vino, y charlamos sin barreras durante un rato. Él se marchó, y yo regresé a casa para un descanso corto de mediodía.

Inmediatamente al entrar en mi casa, pasé delante de un espejo, y me sentí atraído a mirarme en él, donde pude ver un rostro que no era el mío. Tenía pelo rubio corto, sereno, ojos azules brillantes, e irradiaba una salud viva. Era bastante joven, probablemente de unos veinte y pocos años.

Parpadeé, o cambié mi foco, y este rostro se vio reemplazado por mis propias facciones familiares. Volví a parpadear, en lo que pensé era una forma similar, y volvió a aparecer el original como antes, mirándome fija y calmadamente. Durante este tiempo, sólo experimenté naturalidad, a pesar de presenciar algo bastante extraordinario para mí.

¿Podría por favor decirme si esto fue una imaginación eufórica, o algo diferente?

(El Maestro de Benjamin Creme confirma que era el reflejo de su ‘ser interior’, mostrado por Maitreya.)

Vigilancia nocturna

(2) A finales de los años 1980, pasé durante un corto período en el cual paraba de respirar durante el sueño. Regresando de alguna manera de las profundidades, sentía el dolor en mi pecho, y algo de pánico, y comenzaba a analizar lo que podía estar mal –ataque de corazón, apoplejía, etc.– y luego una voz me decía: “No estás respirando”. Entonces respiraba, me sentaba mientras el dolor se disipaba, y finalmente volvía a dormirme. Me acostumbré tanto a ello, que me volví bastante indiferente a ello.

Una noche, sentí el dolor pero en lugar de esperar la voz pensé: “Sí, sí, lo sé, no estoy respirando”, y volvía a hundirme en las profundidades sin hacer nada. Me desperté por un golpe muy fuerte en el costado derecho de mi pecho, que hizo que me sentara con rapidez y pasó un rato hasta que pude volver a dormirme. En el lavabo, la mañana siguiente, pude ver una gran magulladura, del tamaño de un puño, en el punto exacto en el que sentí el golpe.

¿Podría por favor decirme quién intervino a mi favor? El problema cesó después del incidente.

David Warren, Battle, Sussex, Inglaterra, Reino Unido.

(El Maestro de Benjamin Creme confirma que el ‘golpe’ fue propinado por Maitreya, que intervino durante su sueño.)




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