Revista: SHARE INTERNACIONAL
Ejemplar: Junio 2005
Título: Cartas de Lectores sobre Experiencias de Maitreya y los Maestros

CARTAS AL EDITOR

Cuando se escriba a la sección de cartas de Share International, por favor indicar si desea que su nombre sea omitido. En ausencia de indicaciones los editores asumirán que el nombre puede publicarse. A menos que se pida lo contrario, algunas de estas cartas podrían ser reproducidas en nuestra página web. Allí sólo se utilizarán iniciales, ciudad y país.
Debido al espacio disponible, en esta sección sólo se publicará una selección de todas las cartas que se publican en la versión inglesa de la revista.
Debido al creciente número de cartas recibidas, podrían pasar meses hasta que una carta fuera publicada. Por favor abstenerse de enviar una misma carta más de una vez, puesto que puede causar retrasos y confusión.

Durante muchos años, algunos de los Maestros, en especial Maitreya y el Maestro Jesús, se han aparecido en las conferencias y Meditaciones de Transmisión de Benjamin Creme. Ellos también se aparecen, con diferentes disfraces, a un gran número de personas en todo el mundo. Algunas personas envían sus experiencias a la revista Share International. Si las experiencias son autentificadas por el Maestro de Benjamin Creme, las cartas son publicadas.
Estas experiencias son dadas para inspirar, guiar o enseñar, a menudo para curar e inspirar. Muy a menudo, también, llaman la atención, o comentan, de una forma divertida, alguna intolerancia fija, por ejemplo, fumar o beber. Muchas veces los Maestros actúan como “ángeles” salvadores en accidentes, durante tiempos de guerra, terremotos y otras catástrofes.
Ellos utilizan un ‘familiar’, una forma mental, que parece totalmente real, y a través de la cual los pensamientos del Maestro pueden expresarse: Ellos aparecen como un hombre, una mujer, un niño, a voluntad. Ocasionalmente Ellos utilizan el ‘patrón’ de una persona real, pero en la mayoría de las veces el ‘familiar’ es una creación completamente nueva. Las siguientes cartas son ejemplos de este tipo de comunicación de los Maestros.


Misión venezolana

Estimado Editor,

En octubre de 2004 mi mujer y yo asistimos a la conferencia de Benjamin Creme en Munich. Antes de la conferencia inspeccionamos los pósteres donde vimos, entre otra información, la lista de sitios de las apariciones de Maitreya. Mi mujer es venezolana, así que miramos dónde y cuándo Maitreya se apareció en Venezuela – el 22 de diciembre de 1996 en San Fernando de Apure, a 300 católicos. Pensábamos pasar la Navidad en Venezuela y habíamos planeado una excursión a esa misma región.

Una vez en Venezuela, nos detuvimos en una granja en el medio de el ‘Llano’, la planicie del río Orinoco, al sudoeste de San Fernando. Pasábamos la primera semana del Año Nuevo allí y oímos que un hombre de una granja vecina tenía un relato sobre una aparición. Luis estaba en casa cuando llegamos allí y estaba deseoso de contarnos sobre su experiencia.

Cerca de la una de la madrugada del 25 de julio de 2001 Luis estaba durmiendo en la hamaca de una habitación en su granja ‘Fondo las Venetanas’. En esa noche específica estaba solo y la puerta estaba cerrada con un pestillo de metal desde dentro. Luis se despertó cuando llamaron a la puerta. Él preguntó: “¿Quién está allí?” y una voz respondió: “Soy yo, tu padre y el padre de todos y de la Tierra”. Al principio Luis pensó que alguien le estaba jugando una broma. Pero la puerta se abrió sola y la habitación se llenó de una luz muy brillante. Nuevamente él oyó una llamada y la voz dijo: “Invítame a entrar”, a lo cual Luis respondió: “Entra, la puerta está abierta”.

Él intentó reconocer a la persona que entró en la habitación pero dado que la luz era muy brillante sólo pudo distinguir el contorno de una figura humana y fue incapaz de ver el rostro. La voz dijo: “He venido a salvarte”.

Luis, en ese momento, no estaba muy preocupado con el bienestar de su familia, sus niños, sus padres y con el trabajo en la granja. A menudo se emborrachaba. En la pared apareció algo como una pantalla y Luis presenció diferentes etapas de su vida, buenas y malas. La voz dijo: “He venido, porque tienes una misión”. Luis preguntó: “¿Por qué has venido a mí, un granjero sencillo que carece de buena educación?” La voz respondió: “Todos son mis niños. Para servirme no necesitas ser una persona culta, es tu destino”.

Él ahora le mostró a Luis cosas de todo el mundo. Él dijo que en el futuro cercano tendrían lugar tragedias y catástrofes naturales. Él le mostró edificios derrumbándose, ciudades en llamas, terremotos, mareas e inundaciones. Él dijo que la humanidad estaba a punto de cambiar y que aprendería de ello. Le mostró que al final todo cambiaría para mejor. Le mostró que todas las religiones del mundo se fusionarían y que él regresaría a la Tierra.

Luis le preguntó: “¿Cómo me puedo convertir y servirte, yo no pertenezco a ninguna iglesia?” La voz respondió: “En una iglesia, ellos no te salvarán. No necesitas una iglesia, yo estoy en todas partes”. Luis indagó sobre su misión. La voz dijo: “Por ahora tienes como única misión contar lo que experimentas ahora, a todos aquellos que quieran escucharlo. Algunos te creerán, otros no. Espérame aquí, volveré”.

Entonces le mostró imágenes y situaciones de Venezuela. En la parte baja de la pantalla aparecieron tres rectángulos rojos. La voz preguntó a Luis: “¿Sabes que significa esto?” Luis dijo que no. La voz continuó: “Estas son banderas rojas. Venezuela es uno de los países más ricos del mundo con todos sus recursos, su riqueza minera, sus tierras de cultivo fértiles. La mala distribución de las riquezas, la desigualdad, la pobreza en este país rico son un escándalo. Esa es la razón por la que habrá un tipo de comunismo, pero sólo durante un corto periodo”.

Toda la visita duró unas dos horas. Cuando la figura de luz, de la cual él no pudo ver el rostro, le dejó, Luis la siguió en la noche. Delante de su casa, Luis vio a la figura elevarse hacia el cielo acompañada de otras dos figuras que parecían ángeles.

Luis lloró de pena y felicidad. La experiencia le cambió por completo. Le contamos sobre nuestras propias experiencias e informamos sobre Maitreya. Él estuvo de acuerdo en que su historia se enviara a Share International y así se divulgara. ¿Quién era ese ser brillante que visitó a Luis?

S. L., Maracay, Venezuela y Noldi Vogler, Hedingen, Suiza.

(El Maestro de Benjamin Creme confirma que el ‘ser de luz’ era Maitreya.)


La sabiduría de un niño

Estimado Editor,

En junio de 2004 viajé a Homer, Alaska, con mi hijo, una amiga, y sus hijos. Nuestros hijos estaban pescando, y mi amiga y yo fuimos a dar un paseo. Mi hijo mayor había fallecido hacía un año y yo no me acostumbraba a contestar preguntas sobre su muerte. Me entristecía mucho responder la pregunta “¿Tiene hijos?” porque tenía que decir que tenía uno y no dos hijos. Añoraba muchísimo al mayor.

Un día, cuando mi amiga y yo paseábamos por un muelle de madera, vimos a un niño de unos 3 o 4 años bajo el mismo, entre hierbas que casi sobrepasaban su cabeza. Él miró hacia arriba en nuestra dirección, y vimos al niño más bello.

Le pregunté qué estaba haciendo. Él dijo que había perdido su espada, y contó cómo estaba jugando y la había perdido. Él era inusualmente locuaz para su edad. Le dije: “Yo soy muy buena encontrando objetos”, y bajé para ayudarle. Mientras me arrodillaba en la hierba y observaba su bello rostro, él dijo: “¿Tienes hijos?” Yo contesté: “Sí”. Él preguntó: “¿Ellos te echan de menos?” Quedé sorprendida de la pregunta, porque él parecía percibir que mis hijos no estaban conmigo. Entonces, de pronto, vi un destello brillante en la hierba, y dije: “¿Es esta tu espada?” Un palo largo y delgado, envuelto en papel de plata, pareció surgir en la hierba. Él recogió su espada, y luego le pregunté: “¿Dónde están tus padres?” En un instante, una joven pareja apareció llamando: “Finn... Finnie... ¿Dónde estás?” Volví a subirme al muelle y luego mi amiga y yo nos alejamos caminando.

El niño era tan bello y perceptivo, la aparición de su espada pareció mágica, y su pregunta conmovió a mi corazón. ¿Era este niño Maitreya o Jesús?

S. P., Milwaukee, Wisconsin, EEUU.

(El Maestro de Benjamin Creme confirma que el ‘niño’ era Maitreya. Los ‘padres’ eran el Maestro Jesús y un discípulo.)


Dos cartas de la misma persona:

Iluminando el sendero

Estimado Editor,

En julio de 2004, mientras estaba en Japón, me encontré con dos personas que me impresionaron mucho.

(1) El primer encuentro tuvo lugar en Nara el 9 de julio, cuando regresaba del santuario Kasuga-Taisha Shinto. Mientras descendía de la colina cuyo sendero está bordeado por más de 3.000 lámparas de piedra, pensando sobre el sendero de la luz, un monje vestido con una larga falda violeta y una túnica blanca se me acercó y me dijo que le siguiera. Él se dirigió al borde del sendero y recogió del suelo una rama de un árbol. La rompió en dos y me hizo oler la maravillosa fragancia. Todo el acontecimiento fue tan mágico que no pude discernir, ni preguntar por el nombre del árbol, tan impresionada estaba por esta presencia simple y poderosa. Después, el monje se inclinó y siguió su camino deprisa. Cuando me percaté de lo que había ocurrido, él estaba muy lejos en el sendero de las 3.000 lámparas. ¿Se trataba de una persona normal y corriente o de un Maestro?

(El Maestro de Benjamin Creme confirma que el ‘monje’ era Maitreya.)

¡Hada madrina!

(2) El segundo encuentro tuvo lugar en la estación de trenes de Osaka el 11 de julio. Eran cerca de las 5 de la tarde y estaba intentando planear cómo me las arreglaría para comprar un billete de autobús o metro para ir al castillo. Estaba rodeada de un mar de personas que iban y venían por todos lados. De repente una mujer apareció como surgida de la nada y me preguntó si necesitaba ayuda. Ella me preguntó dónde quería ir, tomó mi mano y dijo: “Sígueme”. En perfecto inglés, me contó que era de Kioto, y que tenía tiempo para mostrarme el camino hasta el castillo, porque su marido estaba en Hawai por asuntos de negocios. Siguiendo una ruta laberíntica, dijo que conocía el camino más corto. Ella pagó mi billete de ida y vuelta. Cuando llegamos cerca de mi destino, quería agradecerle por su ayuda, su amabilidad. Ella simplemente me dijo con una sonrisa: “De nada”, y desapareció en la multitud. ¿Era una persona normal o corriente o un Maestro?

L. B., Lyon, Francia.

(El Maestro de Benjamin Creme confirma que la ‘mujer’ amable era el Maestro Jesús.)


Música acuática

Estimado Editor,

En la tarde del miércoles 6 de abril de 2005 visité Derby para recoger algunas botellas de agua de un manantial curativo en Bath Street que se ha utilizado durante cientos de años.

Luego caminé por el centro de Derby con mis botellas de agua. Hacia mí venía un hombre con una barba larga y espesa. Un pensamiento cruzó mi mente “No puede ser Maitreya”. A unos cuantos metros había otro hombre que parecía estar con él. El hombre de barba entonces sacó una flauta, tocó unas pocas notas, y se sentó en un banco cercano.

Nos miramos y noté que tenía ojos azul pálido que daban la impresión de inteligencia. Yo no hablé, pero mentalmente le desee buena suerte y seguí mi camino. ¿Posee el manantial alguna propiedad curativa, y podría estar bendecido por Maitreya? ¿Era el hombre de barba una persona normal y corriente?

R. W., Nottingham, Reino Unido.

(El Maestro de Benjamin Creme confirma que el ‘hombre de barba’ era Maitreya. El hombre que estaba con Él era el Maestro Jesús. El manantial tiene realmente propiedades curativas; está magnetizado por el Maestro Jesús.)


Luz ambulante

Estimado Editor,

En el 2003 durante uno de los Festivales de Luna Llena de Primavera estaba en Ladbroke Grove, Londres, haciendo Meditación de Transmisión. Cuando acabó, me apresuré a tomar el metro hasta casa. Llegó un tren. Entré y me senté al final del vagón donde dos mujeres indias mayores y delgadas, vestidas con saris, hablaban bastante alto en hindú. Lo que me impresionó es que cada una tuviera cuatro o cinco bolsas grandes de plástico llenas a sus pies, tres en sus regazos y tres más sobre la repisa que está sobre la cabeza. Los pasajeros que entraban y salían, miraban y gesticulaban con la cabeza, incrédulos. En medio de su conversación, una de ellas dijo en inglés: “Sabe usted, Cristo está en el mundo”, y luego continuó con su conversación en hindú. Todos sonreímos. ¿Podría, por favor, decirme si estas dos ‘mujeres indias’ eran especiales?

C. B., Londres, Reino Unido

(El Maestro de Benjamin Creme confirma que las ‘mujeres indias’ eran Maitreya y el Maestro Jesús.)


Aprobación del autor

Estimado Editor,

El último fin de semana de abril de 2005, tuvimos un stand del Emerger en la Feria de la Tierra en Barcelona, un acontecimiento anual que conmemora el Día de la Tierra. El domingo a la tarde estaba en el stand con otros colaboradores. Era un momento bastante ajetreado cuando una mujer joven se acercó al stand. Era bastante alta, con pelo y ojos oscuros, y tez blanca. Vestía una blusa blanca y un chaleco y pantalones negros. Miró a las mesas de información y recogió una copia de Mensajes de Maitreya el Cristo.

Primero ella leyó la contraportada, donde se reproduce la Gran Invocación. Luego suavemente abrió el libro y comenzó a leer el Mensaje Nº 13. Ella leía el mensaje con una atención muy intensa y al mismo tiempo parecía estar muy sosegada. Cuando acabó de leer el mensaje, cerró el libro y lo colocó con cuidado nuevamente en la mesa. Me miró sonriendo y, gesticulando con ambos brazos, preguntó si todo el material en el stand y las mesas era sobre Maitreya. Le contesté afirmativamente y ella pareció estar muy complacida de oír eso y dijo enérgicamente: “¡Muy bien! ¡Muy bien!”

Luego dijo que justo había tenido un largo encuentro con un amigo que le había explicado meticulosamente todo sobre Maitreya. Le ofrecí un puñado de material de lectura que recogió, me agradeció y se despidió, inclinando levemente su cabeza. Luego se santiguó, antes de continuar su camino.

Entonces tomé un libro de ‘Mensajes’ y por curiosidad leí el Mensaje Nº 13, sólo para descubrir que siempre lo había encontrado de lo más hermoso y poderoso. ¿Me pregunto si esa joven mujer era una persona interesada normal y corriente u alguien diferente?

H. L., Barcelona, España.

(El Maestro de Benjamin Creme confirma que la ‘joven mujer’ era Maitreya.)




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