Revista: SHARE INTERNACIONAL
Ejemplar: Julio/Agosto 2003
Título: Ayudar a la causa de la paz
Autor: por el Maestro —, a través de Benjamin Creme


Artículo por el Maestro —, un miembro antiguo de la Jerarquía de los Maestros de Sabiduría.
Su nombre, bien conocido en círculos esotéricos, no ha sido aún revelado por diversas razones.
Benjamin Creme está en constante contacto telepático con el Maestro que le dicta Sus artículos


Ayudar a la causa de la paz

Por el Maestro —, a través de Benjamin Creme

Es frecuentemente el caso que, al actuar por lo que ellos ven como el bien del mundo, los países provocan estragos a una escala mundial. Tan densas son las brumas del espejismo que rodean sus acciones, tan ilusorio es su pensamiento, que mucho daño puede infligirse, y mucho dolor y sufrimiento causarse, por las mejores razones.

Así es ahora. En tiempos recientes, EEUU, bajo el lema de ‘la guerra contra el terrorismo’, ha invadido Afganistán e Irak, causando miles de muertes civiles y gran daño físico a sus infraestructuras. Los talibanes, fanáticos y rígidos pero, en general, no involucrados en terrorismo, están dispersos pero ahora se están reagrupando, entrenándose en las técnicas del terror. En Irak, Saddam Hussein ya no está, pero un terrible legado de privación y sufrimiento, anarquía y caos, ha reemplazado a su siniestro régimen.

Ahora la atención de la administración norteamericana se ha vuelto hacia Siria, Irán y Corea del Norte; han sido advertidos de que o cambian o se enfrentarán a la ira y poderío de los defensores de la ‘paz’, y paladines de la ‘libertad’ en el mundo.

Así Norteamérica hunde al mundo en la atmósfera de tensión y temor, y así estos causan las epidemias y desastres naturales, que, a su vez, sirven para incrementar el temor y la tensión.

Peligroso

¿Qué puede hacerse para estabilizar esta peligrosa situación? ¿Cómo pueden las naciones controlar a Norteamérica? ¿Con qué medios pueden las personas normales y corrientes hacer valer su peso? Estas son las grandes preguntas y, realmente, no tienen respuestas sencillas. Requieren una sabiduría de un orden excepcional y un enfoque coordinado.

En primer lugar, el mundo debe comprender la verdadera naturaleza del problema: EEUU ahora está liderado por hombres que responden a una energía vil que insta sus acciones y pone la paz en peligro. Estimula su espejismo de poder a escala internacional, y amenaza la paz del mundo. Tiene avanzadillas en Israel y Europa del Este, siendo Israel el foco principal. Su energía destructiva deriva, aunque en una potencia reducida, de aquella que hundió al mundo en una guerra caótica durante el siglo xx y que, los hombres pensaron, había enterrado de manera segura.

Puede verse, por tanto, cuán necesario es que haya paz en Oriente Próximo; cuán necesario es que los palestinos tengan verdadera justicia y una patria viable. Éste es el principal problema al que se enfrentan los hombres hoy. La incapacidad de resolverlo sería desastroso para el mundo.

Superar

Se necesitarán los recursos combinados de sabiduría y voluntad de la Jerarquía y los hombres para superar, finalmente, esta fuerza maligna. Una clara comprensión por parte de los hombres de la verdadera naturaleza de la amenaza es así imperativa. Los hombres deben organizarse y actuar al unísono. Deben pedir el fin de la opresión del pueblo palestino y así poner fin al temor que persigue al pueblo de Israel. Las Naciones Unidas deben ejercer toda la presión posible tanto a Norteamérica como a Israel, haciendo frente a la superpotencia y ayudando a la causa de la paz. Los pueblos del mundo ya están manifestándose. Ellos deben alzar sus voces y demandar que la paz sea de ellos. Ellos son los herederos del futuro y deben modelarlo en paz.

Nosotros, los Maestros, vuestros Hermanos Mayores, haremos Nuestra parte pero Nos vemos impedidos por vuestra falta de comprensión y voluntad. Por ello estas palabras.

Actuad sin temor. Sed sabios y diligentes en vuestras acciones y todo irá bien.




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