Revista: SHARE INTERNACIONAL
Ejemplar: Septiembre 2003
Título: Cartas de Lectores sobre Experiencias de Maitreya y los Maestros

CARTAS AL EDITOR

Cuando se escriba a la sección de cartas de Share International, por favor indicar si desea que su nombre sea omitido. En ausencia de indicaciones los editores asumirán que el nombre puede publicarse. A menos que se pida lo contrario, algunas de estas cartas podrían ser reproducidas en nuestra página web. Allí sólo se utilizarán iniciales, ciudad y país.
Debido al espacio disponible, en esta sección sólo se publicará una selección de todas las cartas que se publican en la versión inglesa de la revista.
Debido al creciente número de cartas recibidas, podrían pasar meses hasta que una carta fuera publicada. Por favor abstenerse de enviar una misma carta más de una vez, puesto que puede causar retrasos y confusión.

Durante muchos años, algunos de los Maestros, en especial Maitreya y el Maestro Jesús, se han aparecido en las conferencias y Meditaciones de Transmisión de Benjamin Creme. Ellos también se aparecen, con diferentes disfraces, a un gran número de personas en todo el mundo. Algunas personas envían sus experiencias a la revista Share International. Si las experiencias son autentificadas por el Maestro de Benjamin Creme, las cartas son publicadas.
Estas experiencias son dadas para inspirar, guiar o enseñar, a menudo para curar e inspirar. Muy a menudo, también, llaman la atención, o comentan, de una forma divertida, alguna intolerancia fija, por ejemplo, fumar o beber. Muchas veces los Maestros actúan como “ángeles” salvadores en accidentes, durante tiempos de guerra, terremotos y otras catástrofes.
Ellos utilizan un ‘familiar’, una forma mental, que parece totalmente real, y a través de la cual los pensamientos del Maestro pueden expresarse: Ellos aparecen como un hombre, una mujer, un niño, a voluntad. Ocasionalmente Ellos utilizan el ‘patrón’ de una persona real, pero en la mayoría de las veces el ‘familiar’ es una creación completamente nueva. Las siguientes cartas son ejemplos de este tipo de comunicación de los Maestros.


Imagen del espejo

Dos cartas de la misma persona:

Estimado Editor,

(1) Mi madre me llamó para explicarme que algo extraño había vuelto a ocurrir en el mismo espejo donde la huella de la ‘mano’ de Maitreya se había manifestado.

Mi padre se estaba duchando el domingo 22 de junio de 2003. Cuando acabó, el espejo estaba empañado excepto por una nueva marca de una huella de mano, claramente visible.

Mi esposa Carmen y yo fuimos a verla. La nueva huella de mano está cerca de la original, hacia la izquierda. Tiene una definición muy buena, y es bastante similar a la que se manifestó en el 2001.

Al día siguiente, mi madre le dijo a la mujer que le ayuda con la limpieza que dejara el espejo sin limpiar por la huella de la mano. Para su sorpresa, la mujer le dijo que recientemente había visto varias huellas de manos como esa en el espejo, ¡pero que las había limpiado ya que asumió que pertenecían a alguien de la casa!

Podría ser interesante indicar que cuando fuimos a ver la huella de la mano, mi esposa estaba sufriendo desde hacia dos días de una fuerte tortícolis. Después de mirar la huella de la mano, de pronto se dio cuenta de que su dolor había desaparecido completamente. A mis padres nuevamente les gustaría saber si se trata de otra señal y quién la manifestó.

(El Maestro de Benjamin Creme confirma que se trata de una segunda huella de mano, manifestada por Maitreya “por añadidura”.)

Sus propias palabras

(2) Las noches del viernes y sábado (6 y 7 de junio de 2003) tuvimos un stand de la Reaparición durante un festival en la Ciudad del Teatro, Barcelona. Hubo todo tipo de actuaciones artísticas –teatro, vídeo, música, danza, etc.– tanto en el interior como en el exterior. Las actividades al exterior se llevaron a cabo en una plaza abierta en el medio del complejo teatral. Había stands de culturas de diferentes países y pensamiento alternativo, donde estaba nuestro stand.

El sábado, después de medianoche, yo estaba de pie junto a la mesa con otros dos colaboradores incluida mi mujer. El stand estaba entonces vacío cuando un joven de veintitantos años, vestido de manera informal, se acercó a nuestro stand desde el centro de la plaza con determinación. No miró nada del material gratuito que normalmente damos a la gente (periódicos, revistas, folletos, etc.) sino que inmediatamente cogió un libro de Mensajes de Maitreya y comenzó a leer un mensaje. Parecía muy concentrado en la lectura. En cierto momento, una persona se paró a su lado y él dejó de leer, giró lentamente la cabeza para mirar a esta persona, que entonces continuó caminando. Entonces él siguió leyendo el mensaje. Todo el tiempo había una atmósfera calmada que le rodeaba. Cuando acabó de leer, cerró el libro y lo colocó con mucho cuidado de nuevo en la mesa. Nos miró con una amplia sonrisa de complicidad y le devolvimos la sonrisa y yo asentí con cabeza. Él continuó su camino hacia los otros stands.

Ya que algo me extrañó, unos momentos después salí a buscarle pero no pude encontrarle en toda la plaza. Mi mujer también le buscó pero no le vio en ninguna parte. ¿Quién era este joven?

H. L., Barcelona, España.

(El Maestro de Benjamin Creme confirma que el ‘joven’ era Maitreya.)


Ayuda a mano

Estimado Editor,

En la mañana del 7 de julio de 2003, estaba muy ocupada haciendo trabajos del hogar después de que mis hijos hubieran marchado al colegio. Alrededor de las 8:30 de la mañana mi hermana menor me llamó y dijo que desafortunadamente nuestra madre había estado deprimida y baja de moral últimamente. Todo lo que pude hacer es escuchar a mi hermana comprensivamente, ya que no podía pensar en nada para poder animar a mi madre.

Cada día yo voy a la oficina de mi marido alrededor de las 9:30 para ayudarle, así que me apresuré a la habitación de la lavadora para colgar el resto de la ropa. Entonces noté la huella de la mano de alguien en un gran espejo sobre el lavabo. La parte alta del espejo está a unos 190 centímetros y hay una lámpara fluorescente encima del mismo. La huella de la mano estaba justo debajo de la lámpara y me estiré hacia arriba para poder observarla.

Pensé que era extraño ver una huella de mano tan grande. No podía ser de ningún miembro de la familia. Entonces recordé la foto de la huella de la mano de Maitreya. La mano de la postal era una mano izquierda, pero la huella de la mano en mi espejo era de una mano derecha. Sin embargo, para mí ambas eran muy similares. “¿Podría tratarse de la huella de la mano de Maitreya?”, me pregunté. Me puse de puntillas y medí mi mano con la del espejo. Era mucho más grande que la mía. Tenía que ser alguien bastante alto y grande para ser capaz de colocar una huella de mano en ese sitio.

Me olvidé completamente de ir a trabajar y me sentí atraída hacia la huella de la mano. La huella mostraba los cuatro dedos muy claramente y podía incluso ver las huellas digitales en los mismos. Era una mano de hombre con largos dedos. Podía observar claramente la parte gruesa de la palma debajo del pulgar y el dedo meñique. Mi corazón se llenó con un pensamiento: “Justo necesito pedir ayuda a Maitreya. Intentaré pedirla para el bienestar de mi madre”. Sinceramente pedí ayuda a la huella de la mano. Me llené de gratitud y brotaron lágrimas de mis ojos.

A la siguiente noche, me encontré con mi madre en una tienda de golosinas japonesas en la ciudad. Me sentí tan feliz de verla sonreír con tanta calma. Podría decirme si esa huella de mano era la mano de Maitreya.

H. N., Gifu-ken, Japón.

(El Maestro de Benjamin Creme confirma que la huella de la mano fue manifestada por Maitreya.)


Bendición familiar

Estimado Editor,

El 7 de julio de 2003, cuando regresé a casa del colegio, mi madre me contó que la ‘mano de Maitreya’ parecía haber aparecido en el lavabo de la familia Nishimura. Durante la cena esa noche, toda la conversación giró entorno a la mano. En nuestra casa, las postales de la mano de Maitreya están colocadas en cada habitación para que podamos verla en cualquier momento. Por supuesto la postal también está colocada en la pared de la cocina, así que estábamos mirando la postal mientras hablábamos. Mi padre dijo que el creía en un 80 por ciento que la huella de la mano que apareció en la casa de los Nishimura podía ser auténtica, y mi madre dijo que en un 90 por ciento. Yo cerré los ojos y centré mi atención en el centro ajna.

Los cuencos y platos estaban aún en la mesa pero no había nada en la zona a la izquierda, frente a mí. Cuando abrí mis ojos y miré hacia esa zona, todo el campo de mi visión se volvió azul. Entonces súbitamente, apareció una imagen de la foto de Maitreya del tamaño de una palma con gran fuerza y solidez en medio del espacio azul. Flotaba unos 3 cm sobre la mesa. Era muy similar a la aparición de Maitreya en Nairobi, vistiendo la misma túnica blanca y mirando levemente hacia la izquierda. La parte alta de la imagen estaba a unos 13 cm sobre la mesa. Era como un marco de fotos, flotando en el aire. La imagen era muy clara y tridimensional, y cambió dos o tres veces.

Estaba pasmado. Entonces, lentamente como si me despertara de un sueño, volví a la realidad y pude oír nuevamente las voces de mis padres. La imagen de Maitreya desapareció. No pude hablar sobre ello por un tiempo. Fue una experiencia momentánea y no obstante percibí como si el tiempo se hubiera detenido. Cuando lentamente se lo conté a mis padres, ellos escucharon. Entonces mi madre dijo que podía creerme porque yo tenía la misma expresión como la vez cuando le conté sobre mi experiencia con el Maestro de Tokio en la conferencia del Sr. Creme en Osaka en mayo del 2003.

Continuamos hablando sobre Maitreya durante una hora o así. Finalmente mi madre se levantó para despejar la mesa y tocó sin mucha atención la zona de la mesa donde había aparecido la imagen. Dijo: “¡Hay una enorme energía aquí! ¡Es diferente de la otra parte!” Fui a buscar a mi hermano mayor que es sensible a la energía. No le dijimos dónde estaba la zona, pero él tocó la mesa y señaló la zona donde había percibido la energía más fuerte. Los cuatro nos colocamos allí de pie. Entonces el mismo tipo de energía como en las bendiciones de Maitreya en las conferencias de Benjamin Creme comenzó a fluir en creciente potencia. Fue tremendamente potente y cálido, y nos quedamos allí de pie meditando unos 20 minutos. La energía todavía continuaba a las 21:15, pero nos fuimos arriba porque era la hora en que mis abuelos usaban la cocina.

Mi hermano fue a la habitación donde mis padres hacen Meditación de Transmisión, y pudo sentir una energía muy poderosa en esa habitación. Sentimos energía en cada habitación donde había postales de la mano de Maitreya. ¿Podría por favor decirme si estas experiencias fueron reales?

H. U., Kusatsu-shi, Japón.

(El Maestro de Benjamin Creme confirma que estas experiencias fueron manifestadas por Maitreya.)


Información inestimable

Estimado Editor,

El 16 de junio de 2003 iba caminando por Hyde Park, Londres, tarde para una reunión. Me había equivocado de camino y venía de vuelta por el lago para atravesar el puente hacia el otro lado del parque. Era un estupendo día caluroso y había muchas personas remando y sentadas a la orilla del lago. Un anciano comenzó a caminar a mi lado. Iba vestido con una camisa roja y pantalón corto, y tenía la apariencia de un turista. Parecía tener más de sesenta años, cabello canoso y barba. Con acento inglés de clase media dijo: “¿Parece la playa, no es cierto?” Y comentamos lo bonito que era. Me preguntó si yo estaba de vacaciones y le contesté que no, que vivía allí pero que me había perdido. Le pregunté si él estaba de vacaciones y contestó que no, que vivía al sur de Londres pero que había venido a la ciudad para un concierto de mediodía en Wigmore Hall. Habían tocado una pieza de Schubert, su favorita. Dijo que estaba jubilado ahora pero que venía cada semana a estos conciertos de mediodía en ese maravilloso auditorio con tan buena acústica. (Yo soy compositora y la mayoría de músicos están de acuerdo en que la acústica de Wigmore Hall está entre las mejores.)

De pronto me dijo: “Ahora te voy a decir algo realmente importante”, y bromeó de que me lo daría gratuitamente. Dijo que todo estaba compuesto de diminutas moléculas de energía y que todo tenía su opuesto. Que (creo) si por ejemplo te sentías mal el pasado año esos no eran tus verdaderos sentimientos y que tenían su opuesto. También dijo que alguien del que pensabas que era tan maravilloso podía resultar ser no tan maravilloso. Él bromeó: ¡por eso el cortejo es tan diferente al matrimonio! Entonces dijo: “Es como Tony Blair, se encaramó tan alto, pero acabará desplomándose”.

Me había pasado la esquina donde debía girar así que le dije que debía regresar. Él dijo: “Bueno, deja que té de un beso”, ¡y me besó la mejilla! Yo me reí y mientras me alejaba, él también se rió y me dijo: “¡Ese es el precio que has pagado por esa información!” ¿Quién era ese hombre?

T. C., Londres, Reino Unido.

(El Maestro de Benjamin Creme confirma que el ‘hombre’ era Maitreya.)


Señal en el cielo

Estimado Editor,

El 6 de enero de 2003, alrededor de las 20:30, presencié una escena extraordinaria en el exterior de la ventana del tercer piso de nuestra casa. De alguna manera me sentí atraído a la ventana para mirar al cielo, cuando observé formas luminosas naranjas en la parte sudoeste del cielo. Al principio era una, luego tres y cuatro y a veces aparecieron seis formas luminosas. Se movían horizontal y verticalmente, y a veces se acercaban mucho a los aviones que volaban todo el tiempo por encima. Luego se posicionaron en el cielo sobre nuestras cabezas. Dos formas luminosas se movieron paralelas una de otra, volando rápido y luego lento, luego nuevamente rápido y lento sin crear sonido. Finalmente se alejaron en dirección del Lago Biwa y el Monte Hiei. Las observé durante una hora. ¿Podría por favor decirme qué eran?

H. U., Kusatu-shi, Japón.

(El Maestro de Benjamin Creme confirma que las formas luminosas fueron manifestadas por Maitreya.)


Visión telescópica

Estimado Editor,

(1) Justo había regresado del taller de Meditación de Transmisión de Nueva York en julio de 2003, donde, durante su charla, el Sr. Creme mencionó que Maitreya, Jesús y otro Maestro estuvieron presentes en la audiencia. Muchas personas esperaban esto y de alguna manera miraban un poco a su alrededor, incluyéndome a mí. No tuve éxito en localizar a este trío de primera clase, pero divisé a una mujer de aspecto gitano sentada una fila detrás mío en el asiento del pasillo. Ella llamó mi atención por su constante movimiento del pie. ¡Era una mujer rubia de rasgos marcados con oro en su rostro y orejas! Iba vestida de seda negra con ribetes de hilo dorado. Cuando finalizó la charla, noté que leía el folleto mirando a través de su mano colocada cerca de su ojo como si fuera un telescopio. Le pregunté qué estaba haciendo y ella contestó que había olvidado sus gafas pero era capaz de ver a través de su “telescopio”. Yo lo intenté y funcionó. Ella parecía fuerte, confiada y para nada normal y corriente. ¿Era esta mujer un Maestro?

(El Maestro de Benjamin Creme confirma que la ‘mujer rubia’ era, de hecho, Maitreya.)

Maestro

(2) En el Domingo de Pascua de 2003 mi amigo y yo llegamos demasiado temprano a una película en Harvard Square, Cambridge (Massachussets). Esto me llevó a caminar un poco por los alrededores. Había un bello hombre negro cantando canciones en francés. Aunque yo no hablo ese idioma, me pareció que cada canción incluía las palabras “Je t’aime” (te amo). Él me proporcionó tal sentimiento de belleza y amor que sentí que era algo más que una persona normal y corriente. ¿Lo era?

P. B., Waltham, MA, EEUU.

(El Maestro de Benjamin Creme confirma que el ‘hombre que cantaba canciones en francés’ era Maitreya.)




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