Revista: SHARE INTERNACIONAL
Ejemplar: Abril 2003
Título: Cartas de Lectores sobre Experiencias de Maitreya y los Maestros

CARTAS AL EDITOR -- Abril 2003

Cuando se escriba a la sección de cartas de Share International, por favor indicar si desea que su nombre sea omitido. En ausencia de indicaciones los editores asumirán que el nombre puede publicarse. A menos que se pida lo contrario, algunas de estas cartas podrían ser reproducidas en nuestra página web. Allí sólo se utilizarán iniciales, ciudad y país.
Debido al espacio disponible, en esta sección sólo se publicará una selección de todas las cartas que se publican en la versión inglesa de la revista.
Debido al creciente número de cartas recibidas, podrían pasar meses hasta que una carta fuera publicada. Por favor abstenerse de enviar una misma carta más de una vez, puesto que puede causar retrasos y confusión.

Durante muchos años, algunos de los Maestros, en especial Maitreya y el Maestro Jesús, se han aparecido en las conferencias y Meditaciones de Transmisión de Benjamin Creme. Ellos también se aparecen, con diferentes disfraces, a un gran número de personas en todo el mundo. Algunas personas envían sus experiencias a la revista Share International. Si las experiencias son autentificadas por el Maestro de Benjamin Creme, las cartas son publicadas.
Estas experiencias son dadas para inspirar, guiar o enseñar, a menudo para curar e inspirar. Muy a menudo, también, llaman la atención, o comentan, de una forma divertida, alguna intolerancia fija, por ejemplo, fumar o beber. Muchas veces los Maestros actúan como “ángeles” salvadores en accidentes, durante tiempos de guerra, terremotos y otras catástrofes.
Ellos utilizan un ‘familiar’, una forma mental, que parece totalmente real, y a través de la cual los pensamientos del Maestro pueden expresarse: Ellos aparecen como un hombre, una mujer, un niño, a voluntad. Ocasionalmente Ellos utilizan el ‘patrón’ de una persona real, pero en la mayoría de las veces el ‘familiar’ es una creación completamente nueva. Las siguientes cartas son ejemplos de este tipo de comunicación de los Maestros.


Visitante familiar

Estimado Editor,

El 8-9 de febrero de 2003 tuvimos un stand en una feria de Würzburg, Alemania. El domingo volvimos a ver a “Egon”, vestido de una forma similar como estuvo en Munich en la conferencia de Benjamin Creme en noviembre 2002. Vino a nuestro puesto y miró muy atentamente a las fotos suyas de Munich. Luego le preguntamos si le podíamos hacer una foto. Él dijo: “¡No, no! Ya tenéis un par de fotos mías arriba en vuestro stand”. Él estuvo en la feria unas 4 horas, sentado en la silla, durmió unas siestas cortas y estuvo mirando la feria. Cuando estaba sentado en la silla le dije: “Gracias por estar aquí”. Me miró divertido y asintió con la cabeza. Pensamos que este hombre era Maitreya, ¿es así? ¿Este hombre, “Egon de Salzburgo”, realmente existe?

A.R. y D.M., Regensburg, Alemania.

(El Maestro de Benjamin Creme confirma que “Egon” era, realmente, Maitreya. No existe otro “Egon” –en todas las ocasiones que se le ha visto ha sido Maitreya disfrazado.)


Nuevamente “Egon”

Estimado Editor,

El 15 de febrero de 2003 asistí a la manifestación de paz en Berlín. Fue una experiencia maravillosa y muy inspiradora donde medio millón de personas se manifestaron por la paz. El “poder del pueblo” se hizo realidad ese día. Por la noche pasamos el tiempo hasta nuestra partida en la estación de trenes Bahnhof Zoo. Hacía mucho frío fuera, así que disfrutamos del calor del interior, y del espíritu del día que todavía persistía.

No pude creer lo que veía cuando de pronto divisé a “Egon”, ese individuo que en muchas cartas al editor se confirmó que se trataba de Maitreya (Share International, Enero/Febrero 2003). Le vi en Munich en noviembre de 2002, cuando apareció en la conferencia de Benjamin Creme. Ahora se veía exactamente igual, con el mismo abrigo anticuado y el carrito. Estaba allí de pie, con sus gafas de aumento, mirando algunos papeles. En una mano llevaba una bolsa de plástico con manzanas. Luego se dirigió por el vestíbulo hasta la puerta, y por el camino sus guantes cayeron del carrito al suelo. Él se dio cuenta en seguida y los levantó. Le observé a distancia. No me miró, y no sentí la necesidad de acercarme o hablarle. Estaba realmente sorprendida de verle allí y no me lo esperaba para nada. El día realmente fue un “cubo lleno de bendiciones”. ¿Era Maitreya nuevamente Egon?

D.H., Heidelberg, Alemania.

(El Maestro de Benjamin Creme confirma que Maitreya era de nuevo realmente “Egon”.)


Ocasión para vestir

Estimado Editor,

En diciembre de 2002 había terminado de hacer unos recados en Barcelona y me dirigía a mi coche. Después de cruzar una calle pequeña, sentí que alguien me tocaba el hombro. Me giré, y vi a un joven negro de unos 20 y tantos años que llevaba una gran bolsa roja de deportes. Gesticuló para preguntarme si tenía algo de tiempo para él.

Asentí y él rápida y alegremente se acercó a mi lado. Llevaba ropa de deporte informal y parecía que se trataba probablemente de un inmigrante de África que intentaba ganarse el sustento vendiendo cosas.

Abrió su bolsa y sacó un manojo de calcetines para mostrármelos. Aunque yo tenía la determinación de comprarle algo, al ver los calcetines, me vino el pensamiento de que ojalá el elástico de la parte alta no fuera muy ajustado. Normalmente no puedo llevar calcetines que tienen la parte alta muy ajustada. Justo después de venirme ese pensamiento, me sorprendió oírle decir que no tenía que preocuparme pues los calcetines no eran en absoluto ajustados y que eran de muy buena calidad. Era como si me estuviera leyendo el pensamiento. Él hizo que yo lo comprobara por mí mismo mientras seguía hablando. Le miré detenidamente. Aunque tenía la mitad de edad, inmediatamente me recordó a un hombre negro sin hogar tocando la flauta que fue filmado en una biblioteca en Nueva York por una colaboradora hace unos años (SI Octubre 1998) y que luego el Maestro de Benjamin Creme confirmó que se trataba de Maitreya disfrazado. La atmósfera que le rodeaba y sus ojos eran los mismos.

Le compré tres pares de calcetines y nos despedimos. ¿Se trató de un joven africano normal y corriente o era alguien especial?

H.L., Barcelona, Spain.

(El Maestro de Benjamin Creme confirma que el joven africano era Maitreya.)


Petición concedida

Estimado Editor,

A finales del año 1992, mi padre se encontraba muy deteriorado de salud debido a una enfermedad hepática. Mi madre y Yo decidimos internarlo en una clínica naturista de Guadalajara pensando que podría curarse. Él estuvo internado durante una semana en dicha clínica. Mi madre y yo pasábamos todo el día a su lado, sin embargo al caer la noche debíamos dejarlo solo en su habitación por orden de los médicos de ese lugar.

Una mañana nos contó muy entusiasmado lo que le había ocurrido, nos dijo más o menos lo siguiente: “Después de que ustedes se fueron y me quedé solo aquí en la habitación, sentí mucho miedo; entonces le pedí a Dios que me hiciera compañía, de pronto y frente a mí observé la figura de alguien que me miraba con mucho amor; yo no conozco a esa persona pero sé que es alguien que me ama profundamente. Después de un rato, la figura comenzó a desvanecerse, pero yo le supliqué que no me dejara solo y le pedí que me enviara un ángel para que me hiciera compañía. En eso, bajaron cuatro ángeles y se colocaron alrededor de mi cama y estuvieron allí toda la noche. Eran muy hermosos”.

¿Podría por favor explicar de qué se trató esta experiencia de mi padre? ¿Quién fue la persona que le visitó?

Nombre proporcionado, Los Mochis, México.

(El Maestro de Benjamin Creme confirma que el visitante era el Maestro Jesús que invocó a los ‘ángeles’.)


Esperanza y fe

Estimado Editor,

Hace unos años sucedió algo que tenía la intención de preguntar sobre ello pero que fui posponiendo parcialmente porque podría tratarse de ilusiones o mi imaginación.

En una reunión –una antes de que Maitreya se apareciera en el Centro de Información con un perro (ver Share International, Mayo 1999)– de un número de personas del grupo para centrarnos en los principios básicos que deberían subyacer al trabajo de grupos esotéricos, estábamos debatiendo temas como el consenso, la impersonalidad y otros. No recuerdo lo que estaba diciendo en ese momento, pero mientras hablaba oí una voz en mi cabeza que me sugería de debía hablar sobre la importancia de la fe y la esperanza. (Debo clarificar: estoy parafraseando la idea que oí, parcialmente porque, desafortunadamente, no recuerdo textualmente lo que se me dijo.) Sólo llevó una fracción de segundo oírlo y registrarlo, así que supongo que hice una pequeña pausa momentánea y luego, por alguna razón, simplemente continué diciendo lo que estaba diciendo.

Ahora la voz se repitió, esta vez con más firmeza, algo del estilo: “Lo que estás diciendo es útil, pero sería mucho más útil hablar sobre la necesidad e importancia de la esperanza basada en la fe. Habla sobre la importancia de las personas que son impulsadas para hacer el trabajo por su fe en la información proveniente de Benjamin Creme y de Su Maestro”.

Lo que entendí es que si las personas querían ser efectivas, galvanizadas y por tanto capaces de hablar directamente a los corazones de otras personas, y ser capaces de hacer este trabajo bien, necesitaban ser capaces de confiar, lo que engendraba esperanza. No cabe decir que esta vez hablé de lo que tenía que hablar.

En ese momento no comprendí la importancia de la esperanza. Me sorprendió que la voz diera a la fe y esperanza más importancia que, digamos, el consenso –al menos en esas circunstancias. Pero, tanto si fue mi imaginación o no, ciertamente tiene sentido. Después de todo, comprendí, leyendo la revista Share International, que las personas son inspiradas por el conocimiento de que pueden tener total confianza en las palabras de un Maestro de Sabiduría y de un discípulo, Benjamin Creme. Esta idea fue reforzada por Maitreya mismo cuando se apareció durante nuestra siguiente reunión en el Centro.

(1) ¿Podría por favor decir si la voz fue producto de mi imaginación? (2) Si no fue así, ¿de quién fue la voz? (3) Y, lo que es más importante, ¿comprendí correctamente el significado y sentido general de lo que se dijo?

Nombre proporcionado, Amsterdam, Holanda.

(El Maestro de Benjamin Creme confirma que (1) la voz no fue imaginaria; (2) la voz era la del Maestro de Benjamin Creme; (3) la persona que escribió la carta comprendió lo que se dijo.)


Bendición inesperada

Estimado Editor,

En 2001 mientras visitaba una ciudad al norte de Italia de nombre Bassano del Grappa, entré en una iglesia que se hallaba justo fuera de los muros de la ciudad. Me impresionó particularmente una hermosa estatua de la Virgen en la iglesia, de nombre Virgen del Pellegrino. Me sentí impulsada a ir a rezar en su altar varias veces. En una ocasión, me quedé perpleja al ver que me estaba observando con ojos de absoluto amor y compasión. No pude pensar o rezar, me causó tal confusión y emoción que abandoné la iglesia (salí corriendo es una mejor descripción) mientras que al mismo tiempo me sentí muy bendecida. ¿Imaginé esto?

V.M., Adelaida del Norte, Australia.

(El Maestro de Benjamin Creme confirma que se trató de una bendición del Maestro que fue la Virgen.)




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