Revista: SHARE INTERNACIONAL
Ejemplar: Enero/Febrero 2002
Título: El eslabón perdido
Autor: por el Maestro —, a través de Benjamin Creme


El eslabón perdido

Por el Maestro —, a través de Benjamin Creme

Centímetro a centímetro, la humanidad se aproxima a su preparación para decidir. Los acontecimientos están forzando a los gobiernos a buscar nuevas respuestas a los apremiantes problemas que, actualmente, no hay manera de solucionar. Cada vez más, ellos escuchan nuevas voces con nuevas y variadas ideas que abogan por un enfoque completamente diferente a sus dilemas. La forma mental de la nueva dirección del pensamiento y acción humanos está gradualmente echando raíces. Siendo esto así, a pesar del presente caos, es un buen presagio para el futuro.

Las naciones están descubriendo que los viejos métodos y mecanismos ya no funcionan, que crisis tras crisis deshace todo movimiento hacia delante, mientras que los gritos y demandas de los pobres se hacen cada vez más persistentes y audibles. Lenta pero segura, la necesidad de compartir comienza a nacer en las mentes de muchas personas. Pronto este concepto se registrará poderosamente en la conciencia de la raza y a su debido tiempo se establecerá como el ‘eslabón perdido’ en el pensamiento de los hombres.

Drástica

Por supuesto, no todos los hombres, al comienzo, ven la necesidad de esta respuesta drástica y radical a los problemas de los hombres. El viejo instinto competitivo tarda en desaparecer. Gradualmente, no obstante, el sencillo buen sentido del compartir, las ventajas de la cooperación y el renovado sentimiento de bienestar a través del buen hacer convencerá a todos excepto a una minoría. Una nueva era de luz se manifestará en el mundo.

En el brillo de esta revelación el hombre comenzará a entender ciertas verdades fundamentales de su existencia y Ser. Él sabrá, como un hecho palpable, que pertenece a una gran fraternidad que vive y sufre y muere junta, como Una. Que las divisiones y diferencias, que significaron tanto para tantos, y causaron tanto sufrimiento, son sólo aparentes. Que detrás de toda apariencia externa existe un Hombre inmortal, que viaja junto hacia la perfección y la verdadera expresión de su divinidad.

El mundo está despertando a la verdad de la existencia del hombre: el Hombre es divino, la expresión externa de su verdadera realidad como alma. A través de todas las vicisitudes, su alma le ha protegido y mostrado el sendero. Nunca el alma ha estado ausente de la lucha, el elevado empeño o el esfuerzo reacio. El hombre y el alma son Uno.

Esa es la verdad que espera el descubrimiento del hombre. El alma aguarda esta revelación naciente. El hombre se encuentra en el final de su aprendizaje en la vida.

El alma, desde ahora, dirige un sendero más elevado y claro.




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