Revista: SHARE INTERNACIONAL
Ejemplar: Septiembre 2001
Título: La Magia de la Virgen y otras señales del momento

Señales del momento

En su Mensaje de Noviembre de 1977, Maitreya dijo: “Aquellos que buscan señales las encontrarán”. Desde entonces, un número creciente de fenómenos milagrosos han inundado el mundo: apariciones, cruces de luz, manantiales curativos, iconos y estatuas que lloran.
En Mayo de 1988, un colaborador de Maitreya declaró en Share International: “Las señales de la presencia de Maitreya en el mundo continuarán aumentando. El va a inundar el mundo con tales acontecimientos que la mente nunca los podrá entender”.


La Magia de la Virgen

Por Janeece Kelsall

En 1998, Sue Sharples, de la ciudad costera de Clifton Springs en Victoria, Australia, tuvo un encuentro con una presencia divina que cambió sus puntos de vista sobre la vida para siempre.

Mientras yacía en cama gravemente enferma con una pulmonía bronquial, Sue abrigaba pensamientos sobre su posible muerte. Fue entonces que tuvo una visión de la Virgen que se materializaba ante sus propios ojos. Sue, que afirma que “no es religiosa ni nunca lo fue”, está casada con un científico y solía pensar bastante lógicamente y con la parte izquierda del cerebro, a pesar de tener a veces “sentimientos extraños” sobre cosas, en las que podía saber lo que iba a ocurrir. Esta fue, sin embargo, la primera vez que experimentó algo parecido a esto.

Después de sufrir durante siete años unas crisis familiares muy intensas, el cuerpo físico de Sue quedó debilitado hasta el punto de completo agotamiento. Estaba emocional y mentalmente fatigada y fue entonces cuando le diagnosticaron pulmonía bronquial y cayó gravemente enferma. Rechazó ir a un hospital, y yacía en cama pensando que iba a morirse cuando vio una minúscula bola de luz que apareció en un rincón de la habitación. Fue creciendo cada vez más hasta que tomó forma y se hizo reconocible como la imagen familiar de la Virgen.

La belleza que emanaba de esa figura aturdió a Sue: según ella era “sencillamente impresionante”. La Virgen estaba rodeada de una gigantesca aura de luz blanca brillante y vestida con una túnica larga azul con un manto sobre su cabeza. Parecía que andaba y hablaba, sin embargo sus labios nunca se movieron. Sue dice que comprendió que la Virgen se estaba comunicando telepáticamente con ella. Salió de la cama y se sentó en el borde, mirando fijamente esa visión con sobrecogimiento.

La Virgen le dijo a Sue que la familia, que estaba experimentando algunas dificultades considerables, las superarían con éxito y que todos los problemas llegarían a su fin. Le dijo que tenía un propósito que cumplir en esta vida y aprender nuevamente a confiar en la gente.

Sue experimentó tal sentido de poder y fortaleza proveniente de la Virgen que sintió que podría hacer cualquier cosa que quisiera. Nada ya le atemorizaba, y este sentimiento ha permanecido con ella desde entonces. Se siente en paz con todos y todo. Esto no significa que las cosas que suceden en la vida no le afectan, pero posee un sentido innato de saber que todo irá bien.

La Virgen también le dijo que “cogiera una gran piedra de arenisca del jardín trasero y que trabajara en ella”. Sue supo intuitivamente lo que debía hacer con el trozo de piedra: al día siguiente, todavía muy enferma, arrastró sin ayuda un gigantesco bloque de arenisca, de metro veinte de alto, de una pila de escombros del patio trasero, restos de la construcción de la casa. Ella lo transportó unos tres metros hacia el centro del jardín, sintiéndose energizada por una fortaleza que desconocía poseer. Luego se necesitó la ayuda de tres hombres para levantarla, y Sue trabajó en ella durante los siguientes dos días. (La estatua necesita ahora de dos personas para poder ser transportada.) Mientras trabajaba, su salud se recuperaba.

Utilizó todo lo que cayó en sus manos para trabajar en la piedra. Tal como ella dijo: “Estaba tan ansiosa por aporrear la piedra”. Cogió las herramientas del cobertizo, como destornilladores, cincel y un martillo, y procedió a “golpear la piedra”. No obstante, descubrió que se pulverizaba cuando se la golpeaba con demasiado vigor. Tenía un pequeño cepillo que utilizaba bastante a menudo, ya que a veces la roca sólo tenía que cepillarse y se desmenuzaba. Era como si la Virgen estuviera “hecha de granito, encajonada en una gruesa capa de yeso”, con todos los golpes y cincelados haciendo caer el envoltorio exterior para revelar “la perla interna”. Según Sue, las capas sencillamente caían mientras ella trabajaba.

Dirigida por una necesidad inexplicable de finalizar la estatua, no paró durante dos días. Sin comer y bebiendo ocasionalmente algo de agua. Totalmente enfocada en el trabajo frente a ella, le molestaba cualquier interrupción. Algunas veces se detenía y sencillamente se sentaba y miraba fijamente lo que estaba emergiendo del bloque de piedra. Era ajena a los 40 grados de calor que la estaban achicharrando y su marido levantó una lona alrededor suyo para intentar proporcionarle algo de protección del calor abrasador en el que trabajaba.

Después de dos días, con Sue quemada y exhausta, no habiendo casi dormido, emergió una estatua de unos 75 centímetros. Allí estaba la dama más hermosa y serena con una túnica larga y suelta, y un manto sobre su cabeza. La figura era igual que la aparición en la habitación hacía dos noches, en especial la bella sonrisa. En el plazo de dos días, que por cierto fue el tiempo que le llevó esculpir la estatua, Sue estaba nuevamente 100 por ciento sana y en forma.

Durante dos días Sue estuvo desconchando el gran trozo de roca, conducida por una compulsión que no podía explicar. Finalmente cuando estuvo acabada, pudo descansar. Ella dijo que sintió –y todavía lo hace– la paz más increíble que emanaba desde la estatua. Esta “dama de la roca” ejercía una atracción muy poderosa sobre ella, y ahora adorna el jardín de Sue, emanando serenamente su bella energía curativa.

Antes de la creación de la estatua, Sue nunca intentó esculpir nada, pero en varias ocasiones desde entonces ha sentido el mismo impulso irresistible que le embargaba. Entonces se ve obligada a conseguir alguna piedra y comienza nuevamente a tallar. Es de uno de esos momentos de “inspiración divina” que emergió otra escultura extraordinaria, pero completamente diferente. Esta es una estatua de una gran cabeza sobre una base que guarda un parecido asombroso con las estatuas encontradas en la Isla de Pascua que fueron creadas hace tanto tiempo.

Esta estatua, sin embargo, le llevó dos meses terminarla: considerablemente mucho más tiempo que la Virgen y tampoco impulsada con la misma intensidad, pero todavía provenía del “fuego en el vientre para tallarla”, tal como Sue lo describe. Una vez más ella utilizó las herramientas menos ortodoxas posibles para crearla, cogiendo un viejo cincel de madera doblado del garaje y un mazo de goma, y cincelando minuciosamente hasta que apareció esta cabeza increíble.

Sue no sabe lo que se encuentra detrás de esta capacidad artística súbita e inexplicable que ha desarrollado. Tampoco sabe a dónde la conduce, o si continuará. Lo que sí sabe es que le ha dado un sentido de paz en su vida y una comprensión de que realmente existe algo más de lo que hasta ese momento conocía. Pero por encima de todo le ha enseñado a confiar nuevamente.

(El Maestro de Benjamin Creme confirma que la luz de la habitación fue manifestada por el Maestro Jesús y que el Maestro que fue la Virgen inspiró a Sue Sharples para que revelara la estatua de la arenisca. La energía que emana de la estatua es de ese Maestro.)

Janeece Kelsall es editora de la revista australiana Spiritual Links (Lazos Espirituales)


Milagro de la paloma

Una imagen de dos palomas apareció en un campo de trigo verde cerca de Chard en Somerset, Inglaterra, en junio de 2001.

El diseño consiste en una gruesa línea de tierra rasa de unos 2 metros de ancho, donde la semillas no han logrado germinar con el resto de la cosecha. Muchos afirman haber sentido una gran paz mientras permanecían de pie dentro del perímetro de las palomas.

(El Maestro de Benjamin Creme confirma que la imagen fue creada por Maitreya y los Hermanos del Espacio.)


Niña rescatada de un pozo

Una niña rumana fue rescatada de forma espectacular de un pozo profundo. La pequeña de dos años y medio, Alina, estaba jugando con su cubo al lado del pozo del pueblo cuando se cayó dentro. Quedó atrapada a una profundidad de unos 6 metros en el hueco del pozo, de unos 35 cm de diámetro. La policía, los bomberos y los aldeanos intentaron rescatar a Alina pero, no obstante, todos los intentos tuvieron que detenerse cuando se comprobó que sus acciones podrían hacer que las viejas paredes del pozo se colapsaran sobre la niña.

Mientras estudiaban cómo continuar, una joven de unos 18 años se adelantó y se ofreció a ayudar. Ella deseaba que se la bajara de cabeza con sogas dentro del pozo para coger a la niña. La operación se llevó a cabo lentamente y con mucha precaución y fue presenciada por los preocupados padres, la aldea y los espectadores de la televisión. La joven llegó hasta Alina y fue capaz de sacarla hasta la superficie sana y salva para alegría de todos. (Fuente: (NOS-News Service, Holanda)

(El Maestro de Benjamin Creme confirma que la ayuda provino del Maestro Jesús.)




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