Revista: SHARE INTERNACIONAL
Ejemplar: Junio 2001
Título: La Gran Madre
Autor: por el Maestro —, a través de Benjamin Creme


La Gran Madre

Por el Maestro —, a través de Benjamin Creme

Más de lo que los hombres piensan, el mundo está cambiando para mejor. A pesar de las amenazadoras nubes que surcan el planeta de vez en cuando, el principal impulso de los sucesos es positivo y esperanzador. Cuánto más es así que lo que aparenta a los hombres, sólo los múltiples recursos a disposición de la Jerarquía pueden confirmarlo. Sin embargo, todavía existen difíciles preocupaciones que los hombres ignoran por su cuenta y riesgo. La principal entre ellas es el medio ambiente que, los hombres deben comprender, socavan a diario. Este saqueo de la naturaleza amenaza ahora el bienestar de todos y es un mal presagio para las generaciones futuras. La contaminación del planeta ha alcanzado ahora niveles peligrosos que hacen peligrar la vida, debilitando así la inmunidad inherente del hombre y haciendo resurgir enfermedades que se pensaba que se habían erradicado para siempre.

Administradores

Los hombres deben comprender su responsabilidad por el planeta en el que viven. Administradores, los hombres son, de un poderoso pero sensible organismo y lo deben proteger de todo mal. Pocos, hoy, pueden afirmar que hacen esto. Por el contrario, los hombres derrochan e ignoran completamente la espléndida generosidad de la naturaleza, desatendiendo el futuro o las necesidades de sus hijos. Es verdad que muchos están haciéndose conscientes de este problema, pero hasta que se comprenda como una preocupación de todos, y se aborde globalmente, poco progreso se alcanzará en la dirección del cambio.

Podéis estar seguros que Maitreya es consciente de los peligros para la humanidad si ignoran esta dificultad apremiante. Él instará a los hombres a trabajar –a todos– por la restauración del planeta, e indicará el camino hacia una vida más sencilla y feliz.

Abundancia

Una vez que el planeta haya recobrado la salud, continuará proporcionando su abundancia a todos los que lo aborden con cuidado y amor. Los elementales de los reinos inferiores conocen bien sus labores; libres de la influencia de los pensamientos caóticos de los hombres, estos diligentes constructores pueden, en armonía, crear un mundo nuevo y mejor.

Cuando los hombres consideren a la naturaleza como la Gran Madre de todo, se acercarán a Ella con reverencia. Así Ella revelará a los hombres Sus secretos y leyes. Equipados con este nuevo conocimiento, los hombres se manifestarán realmente como Dioses.

El hombre es un crisol en el cual se está creando un nuevo Ser. En el calor ardiente de la experiencia el hombre gradualmente aprende los caminos de Dios. Lentos y dolorosos podrían ser los primeros pasos pero con el tiempo el ritmo se acelerará. Revelación tras revelación expanderán su conciencia, conduciendo hasta un crescendo de creatividad y conocimiento. El hombre se revelará como un Hijo de Dios.

El primer paso es despertarse a los peligros de la situación actual. Esto ya está muy avanzado y muchos buscan influenciar la acción global. Como muchas otras cosas, esa acción espera un cambio de actitud de las principales naciones –los principales culpables de la contaminación del planeta.

Maitreya prestará Su voz y conocimiento ancestral al debate futuro –y hablará por aquellos que no tienen voz y sufren en silencio.




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