Revista: SHARE INTERNACIONAL
Ejemplar: Mayo 2001
Título: El derecho de nacimiento del hombre le aguarda
Autor: por el Maestro —, a través de Benjamin Creme


El derecho de nacimiento del hombre le aguarda

Por el Maestro —, a través de Benjamin Creme

El terror todavía reina en los corazones de muchas personas que afrontan la inminente o cercana muerte. Éste es un hecho triste de contemplar porque, con toda seguridad, no debería ser así. Para la mayoría de personas, la tensión que conlleva la venida al mundo supera con creces la de deslizarse silenciosamente fuera de la forma y obteniendo, así, una nueva y mayor libertad.

Un estado similar de temor embarga a muchas personas actualmente mientras observan el desmoronamiento de las viejas estructuras familiares. No saben lo que viene, sólo que su mundo está muriendo, colapsándose ante su mirada aterrorizada. En todos los frentes ocurre esto: económico, religioso, social –ellos son conscientes a diario del anuncio de otra pérdida.

El mundo se cierne entre lo viejo y lo nuevo; el pasado y el futuro, y las personas contienen su respiración buscando un indicio del resultado. Las señales están allí en abundancia para que todos las vean, no obstante muchos se niegan a ver en ellas la esperanza que ansían, y reducen, así, su felicidad y calma.

Sueños más elevados

No temáis por el futuro ya que será, si el hombre así lo quiere, más grande y hermoso de lo que se pueda imaginar, más grande por mucho de los sueños más elevados del hombre. La incertidumbre y angustia, el dolor de la pérdida y el cambio, no son sino los dolores del parto de un mundo nuevo y mejor que lucha por nacer.

Este nuevo mundo, esta nueva civilización, reflejará, cada vez más, la divinidad esencial del hombre. Cualidades y poderes que hasta ahora se han atribuido exclusivamente a la voluntad de Dios serán, en su justa medida, manifestados diariamente por el hombre. Los milagros actuales, correctamente comprendidos, serán vistos como normales y coherentes con las leyes de la naturaleza, respondiendo al control de la mente iluminada y la voluntad.

Así será y así el hombre crecerá en conocimiento y confianza de que está verdaderamente en el sendero Espiritual una vez más, de que atrás quedan ahora los errores del tiempo presente.

Derecho de nacimiento

Cuando el hombre acepte, de hecho y en acción, que la humanidad es una, que los hombres son hermanos, unos de otros, todas las cosas podrán ser suyas de manera segura. Su derecho de nacimiento le aguarda.

Así los hombres deben demostrar que están preparados para la paz, preparados para entrar en el futuro juntos sin derramamiento de sangre ni competitividad. Deben alegrarse de compartir y trabajar en armonía para el bien de todos.

Cuando los hombres, por sí mismos, alcancen esa conciencia despierta, llamarán a Maitreya (por el nombre que sea) para que les muestre el camino, para guiarles fuera del lodazal, y para conducirles a la era de paz.

Entonces el Gran Señor responderá. Entonces Maitreya llamará al ejército de ayudantes reunido durante años. De todos los países vendrá este conjunto de servidores dispuestos, dedicados y entrenados en los nuevos procedimientos.

Así el hombre, el discípulo bajo prueba, emergerá como el Hijo de Dios que será, el heredero de su verdadera función y poderes.




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