Revista: SHARE INTERNACIONAL
Ejemplar: Junio 1999
Título: "Mamá, es el Cristo"
Por: Laura Fernández

Señales del momento

En Su Mensaje de noviembre de 1977, Maitreya dijo: "Aquellos que buscan señales las encontrarán".
En mayo de 1988, un colaborador de Maitreya declaró en Share International: "Maitreya va a inundar el mundo con tales acontecimientos que la mente nunca los podrá entender".
En Julio de 1992, el Maestro de Benjamin Creme añadió: "Con el tiempo, incluso los medios de comunicación parciales y cínicos encontrarán difícil negar la experiencia de miles de personas de que 'la era de los milagros' no tiene fin." Maitreya espera, mediante estos 'milagros', fortalecer el clima de esperanza y expectación para que Él pueda emerger como Instructor para toda la humanidad.


"Mamá, es el Cristo"

Por Laura Fernández

Laura Fernández, una colaboradora de Share International en España, describe su visita al niño argentino de cinco años Gabriel Moyano, conocido por su extraordinaria capacidad para curar, tal como ya se informó en el ejemplar Share Internacional de diciembre de 1998.

En un viaje reciente a Argentina para visitar a unos parientes, mi familia y yo decidimos hacer una parada en casa de Gabriel Moyano, el niño de cinco años que adquirió la facultad de sanar tras una aparición de la Virgen María. Tuvimos ocasión de conversar con Gabriel y sus padres, Dora y Carlos, que viven al oeste del país en la provincia de San Juan, en un humilde pueblo de modestas casas donde las calles no están pavimentadas.

Tuvimos que acordar una cita, ya que gentes de todo el país acuden a ver al niño 'milagroso'. Al principio Dora y Carlos nos recibieron distantes, ya que los medios de comunicación y la iglesia han asumido una postura confusa y contradictoria respecto a la veracidad de las capacidades de su hijo. "¿Quiénes serán estos señores de España que traen una revista llamada Share Internacional, cómo supieron de Gabriel y qué quieren?" eran las preguntas que vimos escritas en sus rostros. "Antes de que Gabriel viera a la Virgen en la pared del taller de coches, nunca imaginamos nada igual", explica Dora. "Al principio no quería que mi hijo hiciera lo que hace, quería protegerlo ya que es muy pequeño. Pero luego me di cuenta de que es más inteligente que yo. Puede diferenciar lo que es su vida en la escuela, su vida como un niño normal que juega con los demás, y su 'misión', tal como él lo llama. No inventa lo que dice y hace, y no está loco. No tenemos miedo, aunque la iglesia no aprueba lo que hace, e incluso dice – sin haber hablado directamente con nosotros o Gabriel – que estamos haciendo dinero con todo esto, lo cual es falso." (Tal como nosotros pudimos confirmar después, los Moyano no cobran por las actividades de su hijo, ni tampoco aceptan regalos ni donaciones).

Gabriel recibe una visita de la Virgen cada noche, y le muestra a las personas que puede curar en casa y a otras que debe visitar para curarlas. Un par de breves sesiones es todo lo que necesita. El chico coloca su manita y un rosario de la Virgen sobre la cabeza del paciente, murmura unas palabras y dice: "¡Ya está! Dios cura hasta donde puede a cada uno".

Muchas personas se han curado de esta forma, tal como varios testigos y pacientes pueden afirmar: desde la diabetes y fracturas de huesos hasta el cáncer y problemas coronarios. Los médicos no pueden explicarse por qué los tumores o fracturas de sus pacientes desaparecen, pero aún no hay ningún informe médico que certifique estas curaciones.

Dora, ya más dispuesta y relajada, hace una sorprendente pregunta tras ver Share Internacional: "Dígame, ¿por qué Gabriel siempre habla de dos personas distintas, separa el Cristo y Jesús. Yo no.... entiendo nada. ¿Sabe mi hijo lo que dice?".

Entonces le mostramos la fotografía de Maitreya en Nairobi, le explicamos lo que sabemos sobre la Reaparición del Cristo, le explicamos quién es el Maestro Jesús y sobre la existencia de la Jerarquía Espiritual. Ella escucha atentamente, luego empieza a hablar de otras cuestiones. De pronto se detiene y dice, sosteniendo la fotografía de Maitreya: "A ver si Gabriel puede reconocer al hombre de esta foto, porque siempre habla de un 'Hombre de Blanco'". La mujer llama a su hijo, que está jugando en un patio con otros niños. El chico entra y Dora le muestra la fotografía, preguntándole muy amorosamente: "Mira a este hombre de la foto, mira el traje que lleva, su barba y esta especie de gorro, es muy extraño." El niño, que es muy bajito, lanza una mirada traviesa a su madre y sonríe, no sorprendido por esta pregunta: "Sí, le conozco". "¿Qué, vos lo conocés?" repite ella. "Mamá, es el Cristo", dice el pequeño con una seguridad extraordinaria. Su madre parece un tanto confusa, pero no puede dejar de preguntar: "¿Y de dónde le conocés?" "Del cielo, mamá, cuando la Virgen me lleva y Ellos me hablan". Tras decir estas palabras, se da la vuelta con unos saltitos y corre hacia el patio otra vez.

No sabíamos qué decir. Sólo el padre de Gabriel fue capaz de romper el muro de silencio que habíamos levantado: "Si quieren recibir curación, vengan los lunes, miércoles o viernes a las tres en punto. Tendrán que hacer cola, ya que acuden unas 100 personas al día. Ya sé que es muy caluroso a esa hora, le hemos pedido que lo cambie a la tardecita, pero él sólo dice: 'Papá, el Señor no es un supermercado que puede elegir según la estación, Él cura a las tres' " (Nosotros encontramos que era una sorprendente coincidencia con las bendiciones de Maitreya, que siempre son a las tres en punto hora local.)

Dora también nos contó que hacía algún tiempo vino a su casa una mujer (que según parece es receptiva telepáticamente) y les dijo que Gabriel era una reencarnación del Fray San Martin de Porres o "Fray Escoba". Se trata de un famoso santo en varias partes de Argentina, conocido por sus facultades curativas y porque siempre quiso realizar las tareas más humildes, principalmente barrer, en el monasterio donde vivió. Dora y Carlos no habían oído hablar del santo, pero se rieron porque el juguete favorito de su hijo era precisamente la escoba.

Al cabo de unos días nos cruzamos con una farmacia llamada 'San Martin de Porres'. Le preguntamos a la propietaria si tenía alguna estampa o imagen de este santo, y la mujer muy amablemente nos dio una figurita de 15 cm y la envolvió como regalo. Regresamos a casa de Gabriel, donde el niño estaba dando sus sesiones de curación esa misma tarde. Tras hacer cola durante algún tiempo, entramos en la casa y mi marido colocó la figurilla envuelta sobre una mesa. Dora nos advirtió que no podían aceptar regalos, pero nosotros le explicamos que quizás este "regalo" tenía algo que ver con el pasado de su hijo. Luego Gabriel entró en la habitación y trató a mi marido, que había dado un 'mal paso' jugando al fútbol. El pequeño colocó su rosario sobre la cabeza de mi marido, rezó una oración y luego colocó su rosario de nuevo sobre su 'mesa de trabajo', llena de imágenes, flores y velas. Parecía estar ausente, como si escuchara un mensaje interior. Luego se dio la vuelta y se dirigió directamente a la mesa donde habíamos colocado la figurita envuelta. Tuvo que estirar los brazos para tratar de agarrarla ya que es bajito y apenas llegaba. Cuando al final pudo sostenerla en sus manos, exclamó: "¡Oh, quería saber cómo era yo!" Pero Gabriel no perdía el tiempo, ya que había muchas personas que le estaban esperando. Pedimos permiso para hacer algunas fotos. Dora se dirigió a su hijo quien, tras una pausa, contestó con determinación: "No, me dicen que esta vez fotos no."

El Maestro de Benjamin Creme confirma que el Maestro Jesús realiza principalmente las curaciones, y que Gabriel es una reencarnación de San Martin de Porres (1579-1639).




[ REGRESO A LA HOME PAGE ]