Revista: SHARE INTERNACIONAL
Ejemplar: Julio/Agosto 1999
Título: Una dura lección
Autor: por el Maestro —, a través de Benjamin Creme


Una dura lección

Por el Maestro —, a través de Benjamin Creme

Rara vez ve el hombre de antemano las consecuencias de sus acciones, y raro es, en realidad, incluso si las ve, que permita a ese conocimiento inhibir su actividad. La atracción del deseo es tan fuerte que, en su mayor parte, sus demandas son totalmente irresistibles.

Así sucede hoy en Yugoslavia donde el deseo de poder de un hombre débil y obstinado ha causado una miseria indecible y la muerte a muchos miles de personas. Aquellas naciones actualmente en contienda con este despiadado aventurero ignoran a su riesgo la brutal historia de este hombre insensato. Naciones Unidas, erigida y hablando de forma unánime, debe acusarle y juzgarle como el criminal que ha mostrado ser. De otra manera, la paz en los Balcanes – y, por imitación, en otras partes – es una esperanza vana.

Naturalmente, las naciones están divididas en su respuesta a las acciones de las fuerzas de la OTAN. Cada una tiene sus razones varias para la duda y la crítica, pero sin tal acción los tiranos de este mundo causarían mayores maldades y sufrimiento a sus pueblos y enemigos imaginarios.

Nosotros, vuestros Hermanos Mayores, nunca abogamos por la guerra pero tampoco abogamos por una aceptación inútil del genocidio y la degradación humana; el mundo, hoy, está demasiado lleno de peligros de tal apaciguamiento.

De ahora en adelante, las naciones deben planear con antelación tales eventualidades, y hacer saber su voluntad de actuar. La llamada sentimentalista por la paz a cualquier precio no es Nuestro camino; el Sendero del Amor también debe ser el Sendero de la Justicia y la Sensatez.

Trágico episodio

Surge la pregunta: ¿Cómo proceder para acabar con un trágico episodio en la reciente historia europea?

Nada más y nada menos que el completo abandono de este cruel esfuerzo de separación del liderazgo serbio debe ser aceptado bajo el imperio de la ley. De otra manera esta malvada aventura inspirará a otros a emular su ambición y convertirse en una constante amenaza. El regreso de los refugiados y su rehabilitación es la principal prioridad; la reconstrucción de sus aldeas quemadas y saqueadas es una tarea amedrentadora. El pueblo serbio debe cargar con la responsabilidad de las reparaciones necesarias y así, en cierta medida, mitigar su culpa. Enormes préstamos serán necesarios de la Federación Yugoslava para permitirles afrontar estas obligaciones y reconstruir su propia nación destruida por la guerra. Así debe hacerse para hacer ver lo inaceptable de sus ambiciones nacionalistas y la necesidad de abandonar un liderazgo que les ha conducido por tan mal camino.

Fermento

Esta no es la primera vez que el agrio fermento de los Balcanes erupciona en una guerra. El mundo es actualmente demasiado pequeño y demasiado interconectado para permitir que esta antigua separación haga su trabajo destructivo. La sabia diplomacia, la amplia visión, y la amenaza de la fuerza de las armas deben juntas calmar los fuegos de la ambición territorial y el orgullo étnico.

Nosotros, los Instructores, observamos atentamente esta dura lección para la humanidad, y, en la presente situación, no estamos desanimados.




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