Revista: SHARE INTERNACIONAL
Ejemplar: Junio 1997
Título: Cartas de Lectores sobre Experiencias de Maitreya y los Maestros

CARTAS AL EDITOR -- JUNIO 1997

Cuando se escriba a la sección de cartas de Share International, por favor indicar si desea que su nombre sea omitido. En ausencia de indicaciones los editores asumirán que el nombre puede publicarse. A menos que se pida lo contrario, algunas de estas cartas podrían ser reproducidas en nuestra página web. Allí sólo se utilizarán iniciales, ciudad y país.
Debido al espacio disponible, en esta sección sólo se publicará una selección de todas las cartas que se publican en la versión inglesa de la revista.
Debido al creciente número de cartas recibidas, podrían pasar meses hasta que una carta fuera publicada. Por favor abstenerse de enviar una misma carta más de una vez, puesto que puede causar retrasos y confusión.

Durante muchos años, algunos de los Maestros, en especial Maitreya y el Maestro Jesús, se han aparecido en las conferencias y Meditaciones de Transmisión de Benjamin Creme. Ellos también se aparecen, con diferentes disfraces, a un gran número de personas en todo el mundo. Algunas personas envían sus experiencias a la revista Share International. Si las experiencias son autentificadas por el Maestro de Benjamin Creme, las cartas son publicadas.
Estas experiencias son dadas para inspirar, guiar o enseñar, a menudo para curar e inspirar. Muy a menudo, también, llaman la atención, o comentan, de una forma divertida, alguna intolerancia fija, por ejemplo, fumar o beber. Muchas veces los Maestros actúan como “ángeles” salvadores en accidentes, durante tiempos de guerra, terremotos y otras catástrofes.
Ellos utilizan un ‘familiar’, una forma mental, que parece totalmente real, y a través de la cual los pensamientos del Maestro pueden expresarse: Ellos aparecen como un hombre, una mujer, un niño, a voluntad. Ocasionalmente Ellos utilizan el ‘patrón’ de una persona real, pero en la mayoría de las veces el ‘familiar’ es una creación completamente nueva. Las siguientes cartas son ejemplos de este tipo de comunicación de los Maestros.


Historia en el templo

Estimados Editores,

Esta historia se relaciona con una carta anterior titulada 'Guía', publicada en Share Internacional en julio/agosto de 1996.

En marzo de 1996, mientras viajábamos por Egipto, visitamos un templo. Yo iba buscando a mi amiga (que, como usted confirmó, estaba siendo guiada por Maitreya) pero no la encontraba. Mientras tanto, durante mi visita, vi varias veces a dos hombres vestidos al estilo occidental con un aspecto inmaculado, perfecto. Parecían árabes. A menudo me miraban con una mirada clara, directa. Uno de ellos era de mediana estatura mientras que el otro, más alto, siempre estaba detrás de él. Curiosamente, el hombre de mediana estatura parecía como si me conociera desde hacía tiempo. Mientras yo le observaba varias veces, sentía cada vez más que ellos querían hablar conmigo. Eso finalmente ocurrió y el hombre de mediana estatura me preguntó en inglés algo parecido a: "¿Está usted interesado en cosas sobrenaturales?" yo contesté: "Sí", pero la pregunta dejo una huella tan profunda en mí que no me sentí capaz de hablar más con ese hombre tan perfecto. ¿Podría por favor decirme quienes eran esos hombres y si el de mediana estatura era mi propio Maestro?

P. C., Arradon, Francia

(El Maestro de Benjamin Creme confirma que el hombre alto era Maitreya. El otro era el Maestro Jesús.)


Agradable recuerdo

Estimados Editores,

El 26 de septiembre de 1996, visité a Shri Swaminarayan Mandir en Neasden, Londres.

Cuando entré al templo por la puerta principal, vi a un joven hindú que se estaba atando sus zapatillas deportivas a la salida del templo. De repente, me miró y me sonrió, y luego se dirigió a la puerta principal. Espontáneamente, le saludé con mi mano y le devolví la sonrisa.

En ese momento yo me encontraba muy entusiasmada contemplando el templo, así que no presté demasiada atención a ese joven, aunque de pronto mi instinto me dijo que ese hombre era Maitreya. Rápidamente me giré e intenté mirarle otra vez, pero era demasiado tarde. Me dije a mí misma: "No seas tonta, ¿cómo puede ser Maitreya?". Han pasado dos meses desde entonces, pero él no ha abandonado mi pensamientos. Cada vez que recuerdo su rostro puedo sentir un agradable estado de felicidad por su sonrisa.

Me pregunto si vi a Maitreya, o si se trataba de un joven hindú normal.

T.S., Saitama, Japón.

(El Maestro de Benjamin Creme confirma que el joven era Maitreya.)


Una risa maravillosa

Estimados Editores,

A finales de 1995 o a principios de 1996, mientras vivía en Santa Cruz, California, luchando para conseguir un sustento, tuve el siguiente sueño.

Me encontraba con un grupo de personas que se acercaban a un hombre delgado, de cabello moreno, que parecía tener treinta y pocos años, y que estaba sentado en una silla con un respaldo muy alto. Mientras todos nosotros nos acercábamos, los que estaban a mi alrededor se postraron. Pensé que era extraño, y me pregunté qué era lo que estaba ocurriendo.

El hombre sentado en la silla me miró directamente con una mirada centelleante y me preguntó qué es lo que quería. Le contesté que estaba buscando un trabajo que me gustara. El respondió con una risa cálida, alentadora, cariñosa, diciéndome que siguiera intentándolo.

Recuerdo que me desperté más o menos en ese momento, con esa risa maravillosa reverberando en mi mente – una risa que aún permanece en mi memoria. ¿Fue este hombre del sueño Maitreya?

R.R., Vancouver, BC, Canadá.

(El Maestro de Benjamin Creme confirma que el hombre del sueño era el Maestro Jesús.)


Médico del espíritu

Estimados Editores,

El domingo 10 de marzo de 1996 creo que posiblemente vi a Maitreya en un pequeño restaurante de La Haya.

Mientras mi marido y yo entrábamos en un restaurante, un hombre de unos 35 años me obsequió con una larga e intensa mirada. Su cabello era liso y corto con raya en medio, sus ojos eran marrones, arqueados por unas bonitas cejas y una piel ligeramente morena que resultaba de lo más inusual. Tenía un aspecto muy refinado.

Era un completo desconocido para mí. No obstante, al pasar junto a él, tomó mi mano y se la acercó hacia sí mismo de una forma cálida y acogedora. Esto me proporcionó una sensación maravillosa. Yo le dije: "Usted debe ser el médico", cuya voz creí reconocer en ese momento. El contestó: "Sí", y luego me deseó una buena velada.

Realmente no podía entender nada de eso, fue sólo cuando llegué a casa que tuve claro que el hombre pudo haber sido Maitreya. Naturalmente, no fui capaz de dormir esa noche pensando en la maravillosa experiencia que nunca podré olvidar.

Sra. B.A.P., Wassenaar, Holanda.

(El Maestro de Benjamin Creme confirma que el hombre era el Maestro Jesús.)


Guías Maestras

Estimados Editores,

Viajando de vuelta a casa después de pasar las vacaciones en Suiza, en mayo de 1978, llegamos a la autopista alemana una noche de fuerte tormenta. Un intenso chaparrón nos forzó a decidir pasar la noche cerca de Baden-Baden.

Después de tres intentos en vano de conseguir un hotel (todos estaban llenos), llegamos finalmente a un hotel de Ettlingen, un barrio de Karlsruhe. A la mañana siguiente se nos informó que no había pan fresco y que las carreteras estaban inundadas.

No obstante, decidimos partir. La situación en las carreteras era de caos total. Los cables eléctricos estaban estropeados así que los semáforos no funcionaban. La policía no podía controlar la situación.

En medio de toda esta confusión, y a pesar de la intensa lluvia, un hombre salió de un coche que estaba parado justo enfrente nuestro. Vestía una camisa de un blanco reluciente y pantalones negros. Se acercó a nosotros y nos dijo: "Veo por su matrícula que son de Holanda. Síganme y les llevaré al primer desvío en dirección a Holanda."

Muy agradecidos, le seguimos hasta que él finalmente se puso a un lado y se detuvo en una esquina de la carretera. Se acercó de nuevo a nuestro coche y dijo: "Tomad esta salida de aquí y os encontraréis automáticamente en la autopista que va a Holanda." (La autopista hacia Basilea estaba cortada en ese momento, debido a la inundación). El caballero desapareció de repente.

Me pregunto si podría decirme quién era esa persona maravillosa que nos ayudó.

E.L., Holanda.

(El Maestro de Benjamin Creme confirma que era Maitreya quien les ayudó.)


Luz de estrella

Estimados Editores,

El pasado fin de semana, el sábado, apareció en mi casa un rayo de luz, como una especie de estrella plateada. Esta estrella se me ha estado apareciendo durante años, y siempre cada dos meses. Creo que es una señal de Maitreya.

Por favor, ¿podría comentar algo al respecto?

F. B., Holanda

(El Maestro de Benjamin Creme confirma que la luz de estrella fue en realidad manifestada por Maitreya.)


Alcohólico – anónimo

Estimados Editores,

Durante la tarde del 26 de noviembre de 1996 fui, junto con otra hermana de mi convento, a un centro comercial de Heiloo, Holanda. Allí vi a un hombre, vestido con un traje negro, de cabello moreno y rizado, que estaba sentado en un bonito banco con una botella de cerveza en sus manos. Cuando me dirigía a la librería, él me miró otra vez con sus hermosos ojos. No me gustaba la botella de cerveza que tenía en sus manos; no encajaba con él. Debido a mi profesión, he tenido oportunidad de ver el peligro del alcohol. Mi compañera me dijo después que ella no había visto al hombre. Más tarde, en casa, me di cuenta de que había presenciado algo especial. ¿Quién era ese hombre?

Hermana C. N., Egmond aan Zee, Holanda.

(El Maestro de Benjamin Creme confirma que el hombre era Maitreya.)




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