Revista: SHARE INTERNACIONAL
Ejemplar: Marzo 1997
Título: Cartas de Lectores sobre Experiencias de Maitreya y los Maestros

CARTAS AL EDITOR -- MARZO 1997

Cuando se escriba a la sección de cartas de Share International, por favor indicar si desea que su nombre sea omitido. En ausencia de indicaciones los editores asumirán que el nombre puede publicarse. A menos que se pida lo contrario, algunas de estas cartas podrían ser reproducidas en nuestra página web. Allí sólo se utilizarán iniciales, ciudad y país.
Debido al espacio disponible, en esta sección sólo se publicará una selección de todas las cartas que se publican en la versión inglesa de la revista.
Debido al creciente número de cartas recibidas, podrían pasar meses hasta que una carta fuera publicada. Por favor abstenerse de enviar una misma carta más de una vez, puesto que puede causar retrasos y confusión.

Durante muchos años, algunos de los Maestros, en especial Maitreya y el Maestro Jesús, se han aparecido en las conferencias y Meditaciones de Transmisión de Benjamin Creme. Ellos también se aparecen, con diferentes disfraces, a un gran número de personas en todo el mundo. Algunas personas envían sus experiencias a la revista Share International. Si las experiencias son autentificadas por el Maestro de Benjamin Creme, las cartas son publicadas.
Estas experiencias son dadas para inspirar, guiar o enseñar, a menudo para curar e inspirar. Muy a menudo, también, llaman la atención, o comentan, de una forma divertida, alguna intolerancia fija, por ejemplo, fumar o beber. Muchas veces los Maestros actúan como “ángeles” salvadores en accidentes, durante tiempos de guerra, terremotos y otras catástrofes.
Ellos utilizan un ‘familiar’, una forma mental, que parece totalmente real, y a través de la cual los pensamientos del Maestro pueden expresarse: Ellos aparecen como un hombre, una mujer, un niño, a voluntad. Ocasionalmente Ellos utilizan el ‘patrón’ de una persona real, pero en la mayoría de las veces el ‘familiar’ es una creación completamente nueva. Las siguientes cartas son ejemplos de este tipo de comunicación de los Maestros.


Estudiante hambriento – mundo hambriento

Estimados Editores,

Ocurrió en uno de esos extraños días de febrero en el que no podía permanecer en casa, como si una especie de desasosiego me impulsara a salir a la calle. Anduve por Stara Ljubljana.

Decidí visitar a una vieja amiga mía que tiene una pequeña tienda en esa parte de la ciudad. Después de la visita observé a un joven, un estudiante, que estaba sentado, con la cabeza inclinada, en las escaleras de una galería cercana. A su lado había un cartel que decía:"Ayudadme, tengo hambre". Esto me llegó al corazón y pensé: "¿Por qué no llevo más dinero conmigo?", pero es que en realidad no lo llevaba porque no pensaba comprar nada ese día.

Pensé que no podría comprarse ni siquiera un bocadillo con la cantidad de dinero que llevaba. Me sentí atraída hacia él y a ver su rostro. Esto nunca me había sucedido antes. Justo en el momento que me detuve delante de él, levantó su cara. Su expresión, la mirada de sus ojos, me conmovieron tan profundamente que podía haberme puesto a llorar en aquél mismo instante. Apenas podía contener las lágrimas. No obstante, cuando llegué a casa empecé a llorar amargamente. Este incidente no se me fue de la cabeza hasta al cabo de mucho tiempo.

Sé que este encuentro fue algo especial, porque ni ningún gitano ni ningún borracho que pide dinero podía despertar tales sentimientos en mi corazón, a pesar de que siempre me piden dinero. Era bastante extraño, pues este hombre no me pidió; me sentí atraída hacia él. Y eso es una gran diferencia. Al cabo de un mes perdí mi empleo, que no me gustaba nada, pero muy pronto conseguí otro. Ahora sé que me estaba esperando.

¿Quién era ese joven?

Z. P., Ljubljana, Eslovenia.

(El Maestro de Benjamin Creme confirma que el "estudiante" era Maitreya.)


Efecto indirecto

Estimados Editores,

Ocurrió en agosto de 1978. Estaba intentando adelantar a otro vehículo en una carretera de dos carriles. Un coche que venía en dirección contraria a la mía y que no vi me llevó a reaccionar bruscamente para evitar una colisión frontal. El correspondiente giro se convirtió en una vuelta completa, mientras mi coche VW descendía por un terraplén de 20 metros y se quedó boca arriba en un talud de gravilla cerca del río.

Aunque todavía me encontraba un poco desorientado por el descenso, me di cuenta de que la batería del coche, que normalmente se encuentra debajo del asiento trasero, estaba suspendida cerca de mi cabeza por uno de los dos cables eléctricos; el otro se había roto. Conseguí escapar de ahí saliendo como pude por la ventana del asiento del conductor, regresé a casa con algunos moretones, hice otra maleta, y llegué sano y salvo al aeropuerto de San Francisco al cabo de unas horas.

¿Tuve suerte?

R. C., Ukiah, California, EEUU.

(El Maestro de Benjamin Creme confirma que Maitreya le salvó.)


Faros

Estimados Editores,

Lo que sigue ocurrió aproximadamente hace 18 meses y fue muy significativo para mí, aunque hay un aspecto de él que me deja perplejo, y le agradecería que me lo aclarara. Había pasado la tarde viendo videos sobre el emerger de Maitreya, las entrevistas con Benjamin Creme, etc., cuando al final de la última cinta, cuando sale la imagen congelada del rostro de Creme, miré sus ojos, recibiendo una oleada de energía que fluía a través de mí, lo que me dejó completamente convencida de la verdad de esta historia, sintiendo la necesidad de hacer más sobre ello de lo que hasta ahora había estado haciendo. Realicé la afirmación mental de que haría más para difundir esto, aunque es algo difícil (¡algunas personas creen que necesito ayuda, o que estoy un poco loca!)

Luego me fui a dormir y me desperté en las primeras horas de la madrugada, después de haber tenido tres sueños muy profundos que tenían que ver con la honestidad de mente, la sinceridad de espíritu y el desapego. Permanecía estirada pero despierta, dándome cuenta de lo que estos sueños me estaban diciendo, y aprendí mucho sobre mí misma gracias a ellos. No obstante, justo después de esto, vi un círculo blanco de luz en el techo del dormitorio justo por encima de mi cabeza. Mi primer pensamiento fue: "Es un reflejo de la bombilla", pero me di cuenta de que la bombilla estaba un poco más hacia adelante, en el centro del techo.

De repente, apareció un rostro en la parte izquierda del círculo que se parecía a Jesús (no estoy segura de si era Jesús o Maitreya) pero en cualquier caso, para mi era el Cristo. Lo que en principio sólo era un rostro, luego se convirtió en toda una procesión de rostros justo alrededor del círculo, de izquierda a derecha, tantos que a muchos no los pude contar o ver en absoluto. Ocurrió deprisa, y acabó con otro rostro en la parte derecha que sí vi claramente. Esto es lo que me sorprende – ¿quién era? No le reconocí. Se trataba de un rostro muy cuadrado, y con cabello muy moreno. Luego esta imagen se desvaneció y apareció de nuevo el rostro de Cristo a la izquierda, antes de que toda la imagen desapareciera.

Para mí, la visión significó que Cristo ha tenido y tiene muchas formas, pero le estaría muy agradecida si me pudiera decir de quién era el otro rostro. Esperaba haberlo descubierto ya. El único rostro que creo que se le parece un poco es el de Prema Sai – la próxima encarnación de Sai Baba.

G. G., Kincardineshire, Escocia.

(El Maestro de Benjamin Creme confirma que el primer rostro fue el de Maitreya, y luego una sucesión de Maestros. El que se encontraba a la derecha era Shri Sathya Sai Baba en Su actual encarnación.)


¿Simplemente un Saddhu?

Estimados Editores,

Ocurrió en el sur de la India en febrero de 1994. Estaba sentada en una pequeña zanja fuera de un templo que yo y un amigo habíamos visitado. De pronto un Saddhu, entre otros, pasó por allí y paró justo enfrente de nosotros y me miró con una increíble intensidad, durante un buen rato. No pude evitar mirarle directamente a sus ojos, preguntándome si debería darle algunas rupias aunque el Saddhu no estaba pidiendo. Al final le di algo de dinero y se fue.

Aunque los Saddhus sí que piden para sobrevivir en la India, no puedo dejar de pensar muy a menudo en este tan "especial". Puedo preguntar: ¿era simplemente un Saddhu?

M.K.G., Zurich, Suiza.

(El Maestro de Benjamin Creme confirma que el "Saddhu" era Maitreya.)


Loros

Estimados Editores,

Me gusta mucho leer Share International (la versión japonesa) cada mes. El otro día mi marido y yo íbamos en tren de vuelta a casa después del trabajo, esperando con ansiedad ver una cinta de vídeo sobre Sai Baba de Shirdi. En una de las paradas, un hombre y su esposa entraron en el tren. Me causó bastante sensación cuando les vi, porque la mujer llevaba un loro justo encima de uno de sus hombros. El loro parecía cómodo con ellos.

Lo que me sorprendió más, no obstante, fue lo que ocurrió cuando llegamos a casa. Cuando estábamos viendo el vídeo de Sai Baba de Shirdi, observamos que Baba llevaba un loro sobre su hombro. Estoy segura de que no es muy habitual ver un loro en un tren en medio de una gran ciudad. Y justo después de esto, ver a Baba también con un loro sobre su hombro. No puedo creer que fuera simplemente una coincidencia. ¿Fue esta una de las "travesuras" de Sai Baba, o tiene otro significado distinto? Apreciaría sus comentarios.

E. M., Ibaraki-shi, Japón.

(El Maestro de Benjamin Creme confirma que el hombre del tren era Maitreya y la mujer con el loro era el Maestro Jesús.)


En boca de niños...

Estimados Editores,

El 6 de enero de 1995 me encontraba en un avión que justo acababa de aterrizar en el aeropuerto de Chitose, en Japón. Estaba esperando a que la puerta se abriera. La mayoría de pasajeros estaban de pie en el pasillo central, pero yo permanecía sentada en mi asiento.

Entre las personas que estaban de pie, había un niño de cuatro o cinco años , de tez clara y pequeños ojos, que me estaba mirando. Yo también le miré y le pregunté pausadamente si tenía algo que decirme. Sonrió ligeramente y continuó mirándome con timidez. La cola empezó a moverse, así que le dije adiós en una voz tan baja que las otras personas no pudieron escucharme, y saludé con un gesto de la mano. El niño sonrió y asintió con sus ojos, como queriendo decirme adiós. Me quedé sorprendida por ese gesto suyo tan típico de adultos, y sentí una extraña sensación de profunda serenidad. "¿Quién era ese niño?", me preguntaba, y eché una ojeada alrededor, aunque no le pude ver más. En ese momento, me sentía bastante deprimida por algunos problemas que tenía en casa, y esa expresión del niño causó una profunda impresión en mí.

Tres o cuatro años antes, tuve otra experiencia parecida, esta vez con una niña de cuatro o cinco años. Ella se acercó corriendo hacia mí como si me conociera, y me empezó a hablar. Nunca había tenido una experiencia como esta antes, y me pregunté si tenía alguna relación con la Meditación de Transmisión que empecé en esa época. ¿Podría por favor comentar estas experiencias?

P. S., Sapporo-shi, Japón.

(El Maestro de Benjamin Creme confirma que el niño y la niña eran el Maestro Japonés en Tokio.)


Toque Maestro

Estimados Editores,

Hace aproximadamente 20 años estuve visitando a un familiar en Bélgica y llegué hasta un lugar cerca de la frontera entre Holanda y Bélgica. Me detuve para comprobar cuánto aceite me quedaba. Era muy de noche y estaba muy susceptible debido a varias cuestiones familiares que justo me habían ocurrido durante mi visita a Bélgica.

Medí el nivel de aceite e intenté en vano poner en su sitio la varilla del aceite, aunque no podía ver donde estaba su lugar. Me dije a mí misma: "Oh, si simplemente hubiera alguien para ayudarme!". De pronto ahí estaba un hombre a mi lado que dijo, "Yo lo haré". Y lo hizo. Después de haber cerrado el capó me di cuenta de que el hombre iba vestido con ropa ligera y de blanco, a pesar de que era una noche fría. También me di cuenta de que no le había dado las gracias. Cuando levanté la vista para hacerlo ya había desaparecido.

¿Podría decirme, por favor, quién era el hombre?

G. H., Bilthoven, Holanda.

(El Maestro de Benjamin Creme confirma que el hombre que le ayudó fue el Maestro Jesús.)


También sirven los que...

Estimados Editores,

Esta historia ocurrió en 1993 en Lausana. Como era habitual, fui en tren a la Meditación de Transmisión y tenía que apresurarme para llegar a tiempo. Esa noche, una anciana que estaba sentada en el banco de una parada de autobús me llamó y me preguntó si podía hablar un poco con ella; añadió que otros dos hombres no habían querido parar. Yo me sentí un poco molesto porque me dirigía a la Meditación de Transmisión y llegaría tarde. Era una elección entre realizar un servicio al mundo y la respuesta a una necesidad. Intenté escaparme de ella, pero al final me senté a su lado.

Me explicó que su madre la maltrataba, diciéndole que era una niña fea y estúpida. Finalmente me preguntó si yo rezaría por ella. Me fui y le di las gracias por haber compartido su historia conmigo, y se rió porque no había ninguna razón por la cual agradecérselo. Recuerdo esta historia porque aclara muy bien la contradicción que yo guardaba dentro de mí, entre la aspiración de servir al mundo y una situación práctica en la que alguien me pedía ayuda.

Por favor, ¿podría decirme si era Maitreya?

C. G., Lausana, Suiza.

(El Maestro de Benjamin Creme confirma que la "anciana" era Maitreya.)


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